"Hemos recibido advertencias que indican que cualquier intervención por parte de Hizbulá podría incitar a Israel a atacar objetivos de infraestructura y estamos utilizando todos los medios disponibles para evitar eso", manifestó el jefe de la diplomacia libanesa en su cuenta de X, con lo que ratificó sus declaraciones a la prensa en Ginebra.
Rayyi, que se encuentra en la ciudad suiza para la reunión anual del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, también expresó su esperanza de que el movimiento chií evite embarcarse en una "nueva aventura" y de que el Líbano se libre de sufrir "más destrucción".
Washington está valorando el lanzamiento de un posible ataque contra Teherán si no avanzan las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, lo que ha llevado a las Fuerzas Armadas estadounidenses a realizar un gran despliegue naval y aéreo en Oriente Medio.
En este contexto, Estados Unidos retiró el lunes a su personal no esencial establecido en Beirut con el argumento de la "situación de seguridad" local, entre temores a que un nuevo estallido de violencia en Irán pueda salpicar a países de la zona como el Líbano.
Hizbulá, armado y financiado por Teherán, libró un conflicto con Israel entre 2023 y 2024, que se saldó con casi 4.000 muertos en territorio libanés pero durante el que no fue bombardeado el aeropuerto de Beirut ni otras infraestructuras clave, como sí ocurrió en guerras anteriores.
