Sin embargo, en los medios de comunicación pueden verse grafías impropias: “Uno de los mejores barmans de España nos enseña cómo hacer un buen combinado”, “Peluqueros, estilistas, barmans, planchadores, costureras y maquilladores, los otros protagonistas” o “Además de los barmanes, hubo más de 600 personas a bordo”.
Al igual que sucede con otros extranjerismos adaptados al español que acaban en “-n” y otras consonantes, como la “-r” (como en “hámster”) o la “-l” (“trol”), el plural de “barman” puede formarse añadiendo “-es” o “-s”, y ambas voces son adecuadas: “bármans/bármanes”. La primera lleva tilde por ser palabra grave y acabar en grupo consonántico; la segunda, por ser esdrújula.
Cabe recordar que el anglicismo “barman”, que alude a la ‘persona encargada de servir o preparar bebidas en la barra de un bar, especialmente si es experta en cócteles y otras combinaciones alcohólicas’, está recogido en el “Diccionario de la lengua española” en redonda, pues es una voz plenamente asentada en español que no presenta grafías ajenas a este idioma. El “Diccionario panhispánico de dudas” indica además que se trata de un préstamo útil, pues su significado es más restringido que el de voces más tradicionales, como “camarero”.
Por tanto, en los ejemplos anteriores, lo apropiado habría sido escribir “Uno de los mejores bármans/bármanes de España nos enseña cómo hacer un buen combinado”, “Peluqueros, estilistas, bármans/bármanes, planchadores, costureras y maquilladores, los otros protagonistas” y “Además de los bármanes/bármans, hubo más de 600 personas a bordo”.
Por último, se recomienda usar esta voz como común en cuanto al género: “el barman”, “la barman”, “los bármanes” y “las bármanes”.
La FundéuRAE (www.fundeu.es), promovida por la Agencia EFE y la Real Academia Española (RAE), tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación.
