"Ya el pueblo lo observamos con mayor tranquilidad, con más calma, poco a poco volviendo a la normalidad y me da mucho gusto que nuestro pueblo, nuestro municipio esté cobrando vida", dijo el funcionario en un video publicado en redes sociales.
El alcalde también descartó haber estado al tanto del operativo militar en su pueblo, donde se encontraba el líder del CJNG en una de sus exclusivas zonas residenciales, y que desembocó en un violento enfrentamiento entre los militares y los miembros del cartel con armas largas y lanzacohetes.
Morales remarcó el atractivo de Tapalpa, con cerca de 20.000 habitantes, 130 kilómetros al sur de Guadalajara, capital de Jalisco, con cerca de 20.000 habitantes.
"La gente que conoce nuestro destino saben perfectamente que nuestro destino es un lugar tranquilo, con calma, que estos hechos que se suscitaron son hechos aislados", aseveró.
Tapalpa, un destino turístico muy conocido, es uno de los Pueblos Mágicos de México, un programa del Gobierno del país para destacar la riqueza cultural de varias localidades mexicanas.
En el centro del pueblo y los alrededores se pudo constatar normalidad con los comercios abiertos.
La carretera de acceso ya se encuentra totalmente despejada de los vehículos calcinados que obstaculizaban el paso en los días anteriores tras los enfrentamientos.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció el martes el levantamiento del "código rojo" que se prolongó durante tres días en el estado, epicentro de la ola de violencia que sacudió el país tras el asesinato de El Mencho, y este miércoles se retomaron las actividades educativas y las oficinas y negocios reabrieron sus puertas.
El Gobierno mexicano ha informado los enfrentamientos del domingo dejaron 25 integrantes de la Guardia Nacional y más de 30 miembros del CJNG fallecidos.
Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", de 59 años, era uno de los criminales más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses, con una recompensa millonaria por información que condujera a su captura.
Washington, que colaboró en la operación aportando información de inteligencia sobre su ubicación a las fuerzas mexicanas, lo acusaba de encabezar un "reinado de terror" en México y de destruir "innumerables vidas" con el tráfico de fentanilo.
Bajo su mando, el CJNG expandió su presencia en México y fortaleció rutas de tráfico de droga, incluido el fentanilo hacia Estados Unidos, lo que lo colocó entre los narcotraficantes más buscados por ambos países.
