Los ataques sirvieron para prevenir atentados en las regiones de Hiran y Medio Shabelle, en el estado de Hishabelle, después de que la NISA recibiese informes sobre el agrupamiento de diferentes milicias, una de ellas encabezadas por un alto cargo identificado como Mustafa Caato, según un comunicado de la agencia de inteligencia publicado durante la noche del martes en su cuenta de la red social X.
El último de los operativos se ejecutó la noche del lunes, y se consiguió destruir un campamento de yihadistas en el distrito de Moqokori que se estaban preparando para realizar un asalto.
Por último, la NISA afirmó que ha intensificado sus operaciones para "prevenir y eliminar" a los terroristas, con el objetivo de garantizar la seguridad y la estabilidad del país.
Somalia ha impulsado las operaciones contra Al Shabab desde que el presidente del país, Hassan Sheikh Mohamud, anunció en agosto de 2022 una "guerra total" contra los yihadistas, una estrategia que se ha intensificado en las últimas semanas.
Así, el Ejército, apoyado por sucesivas misiones de la Unión Africana, ha realizado múltiples ofensivas contra el grupo, a menudo con la colaboración militar de Estados Unidos en bombardeos aéreos.
Al Shabab, grupo afiliado desde 2012 a la red terrorista de Al Qaeda, perpetra frecuentes atentados para derrocar al Gobierno central, respaldado por la comunidad internacional, e instaurar un estado islámico de corte wahabí (ultraconservador).
El grupo controla zonas rurales del centro y el sur de Somalia, y ataca también a países vecinos como Kenia y Etiopía.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra.
