El magistrado Richard Leon determinó que es poco probable que el grupo conservacionista tuviera éxito en su intento de suspender temporalmente el proyecto del presidente al considerar que basó su demanda en un "conjunto desordenado de teorías" y que tendría más posibilidades de prosperar si modificara la acción judicial.
La organización argumenta que la construcción del salón, que conllevó el pasado octubre el derribo de la histórica Ala Este de la mansión presidencial, vulnera los procedimientos de protección del patrimonio.
Trump celebró en Truth Social la decisión del juez: "¡Buenas noticias para Estados Unidos y nuestra maravillosa Casa Blanca! El juez encargado del caso del que será el salón de baile más hermoso del mundo acaba de desestimar y anular por completo el intento de detener su construcción".
El mandatario reiteró que el proyecto, que tiene un costo estimado de 400 millones de dólares, no se está financiando con "ni un solo dólar del dinero de los contribuyentes", sino con las aportaciones voluntarias de donantes.
"La construcción del salón, que se prevé que también albergue futuras investiduras presidenciales y grandes visitas de Estado, avanza con antelación y dentro del presupuesto ¡Permanecerá por mucho tiempo como un símbolo de la grandeza de Estados Unidos!", aseguró el republicano.
La semana pasada, la Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos, formada por miembros leales a Trump, dio también luz verde a su propuesta para construir un salón de baile.
Desde que el presidente comenzó las obras de demolición de toda el Ala Este para la construcción del salón, historiadores y organizaciones de conservación han denunciado las apresuradas obras en un área con importante valor histórico y simbólico por no haberse abordado con suficiente aviso ni contar con el aval del Congreso.
La construcción del nuevo complejo, que está diseñado para acoger entre 650 y 1.000 invitados para cenas y eventos de Estado, empezó con un costo de unos 200 millones de dólares, pero ha ido subiendo en las revisiones de diseño hasta alrededor de 400 millones.
Además de la financiación, la construcción del salón de baile ha generado críticas por el riesgo de que visualmente compita con el edificio principal de la Casa Blanca.
