Borrell recibió este viernes en España el Premio Extraordinario de Defensa, en reconocimiento a una trayectoria al servicio de la seguridad y la defensa europea y por su destacada contribución a la difusión de la cultura de defensa, de la paz y de la imagen de las Fuerzas Armadas, galardón que le entregó la ministra española del ramo, Margarita Robles.
En su discurso, el antiguo dirigente europeo alertó de que Europa nunca ha tenido tantos enemigos ni desde dentro ni desde fuera y que se enfrenta ahora a un momento en el que "lograr la paz entre nosotros ya no es suficiente", ya que la coacción se vuelve a usar como un arma en el marco internacional.
"Europa necesita construir una cultura estratégica propia para actuar en un mundo cada vez más desordenado y más conflictivo", dijo Borrell, quien emplazó a identificar las amenazas, disponer de los instrumentos para hacerles frente y tener la voluntad política para utilizarlos.
El exjefe de la diplomacia europea defendió que Europa tiene que gastar más en su defensa pero, sobre todo, gastar mejor, que significa gastar juntos, y consideró que no será posible en un horizonte previsible un ejército europeo en el sentido clásico y pleno de la palabra, pero sí una mayor cooperación entre la Fuerzas Armadas europeas.
En este sentido, afirmó que una fuerza europea más fuerte no hará a la OTAN menos atlántica, al contrario, la haría "mucho mejor aliada".
Y en ese proceso, dijo, España puede y debe formar parte como un actor ambicioso.
Durante su etapa como Alto Representante de la Unión Europea, entre 2019 y 2024, Borrell impulsó la cooperación entre las fuerzas militares nacionales y promovió una industria de defensa más integrada, subrayando la modernidad y la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas españolas en el escenario internacional.
