Crece la inquietud ante un posible ataque en Irán pese a la reunión fijada para el lunes

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Redacción Internacional, 27 feb (EFE).- La incertidumbre ante un posible ataque de Estados Unidos a Irán ha crecido este viernes, una jornada marcada por las recomendaciones de diferentes países de no viajar a la región o abandonar la República Islámica y por la llegada de un nuevo portaviones estadounidense a Oriente Medio.

Todo ello ocurre un día después de que Irán y Estados Unidos mantuvieran en Ginebra una tercera ronda de negociaciones nucleares y tres días antes de la nueva reunión técnica en Viena, a la que se emplazaron ambas partes en la cita de la ciudad suiza.

Viena, donde se encuentra la sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU, será el escenario el lunes de la nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, cuyo ministro de Exteriores, Abás Araqchí, manifestó el jueves que las posturas de ambos países "se han acercado", aunque "todavía existen diferencias".

Este viernes, sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que Washington no está contento con cómo está negociando Irán sobre su programa nuclear, pero aseguró que aún no ha tomado una "decisión final" sobre si atacar el país.

"Aún no hemos tomado una decisión final. No estamos precisamente contentos con la forma en la que han negociado", aseguró Trump en unas declaraciones en la Casa Blanca, en las que insistiendo en que Irán "no puede tener armas nucleares" y reveló que este mismo viernes habrá "conversaciones adicionales" sin dar más detalles.

En las conversaciones indirectas que se llevan sucediendo a lo largo de 2026, Washington exige que Irán no enriquezca uranio y que limite el alcance de sus misiles balísticos, puntos a los que Teherán se niega y solo acepta recortes en su programa atómico a cambio del levantamiento de sanciones.

El secretario general de la ONU, António Guterres, instó hoy a ambas partes a mantener la vía diplomática tras las últimas amenazas de ataque y reclamó una verificación plena y exhaustiva del OIEA.

Este organismo recordó, también hoy, que Irán no le da acceso ni información sobre los aspectos más delicados de su programa nuclear desde los ataques de Israel y Estados Unidos a sus instalaciones atómicas en junio de 2025.

Aunque Trump haya dicho que no ha tomado una decisión "final", lo cierto es que este viernes, y mucho antes de sus palabras, ha habido un goteo constante de países que han pedido a sus ciudadanos abandonar Irán o abstenerse de viajar a lugares cercanos como Israel, Líbano o los territorios palestinos.

El Departamento de Estado de EE.UU. -que no tiene embajada en Irán- dio el pistoletazo de salida al informar de que ha autorizado la salida del personal no esencial estadounidense y de sus familiares de territorio israelí.

Reino Unido, por ejemplo, ha retirado a todo su personal de Irán "ante la situación de seguridad", y la embajada de China en la República Islámica urgió a sus ciudadanos a reforzar sus medidas de seguridad y salir del país lo antes posible.

Italia ha pedido a sus ciudadanos abandonar Irán y ha desaconsejado ir a Irak y el Líbano, mientras que Francia ha recomendado no viajar a Israel, a Jerusalén y a Cisjordania.

Tampoco recomienda ir a Israel y a Jerusalén Este el Gobierno de Alemania, y Finlandia, en la misma línea, ha aconsejado evitar los viajes innecesarios a Israel, Palestina e Irak.

España ya desaconsejó viajar a Israel el 3 de febrero por la "situación de inestabilidad regional".

Quien sí viajará a Israel el próximo lunes y el martes es el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, para abordar con el Gobierno de Benjamín Netanyahu las prioridades regionales de Washington, como Irán, el Líbano y el plan de paz para Gaza impulsado por Trump, según anunció el Departamento de Estado.

La cascada de anuncios y advertencias coincide con la llegada del portaviones estadounidense USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, a las inmediaciones de la costa israelí, como parte del importante despliegue militar estadounidense en Oriente Medio, el más potente en la región desde la invasión de Irak de 2003.

El Gerald R. Ford es el segundo portaviones en ser enviado a la región después del USS Abraham Lincoln, que llegó al Golfo Pérsico a principios de enero. Ambos van acompañados de sus respectivos grupos navales de combate, mientras que el Pentágono también ha situado en la zona a decenas de aviones de combate y aparatos de reavituallamiento en vuelo.