"Civiles, heridos y quienes no participan en los combates deben ser protegidos", indicó en un comunicado la presidenta de CICR, Mirjana Spoljaric, quien también subrayó que "los hospitales deben poder seguir funcionando y ha de garantizarse el acceso a los servicios esenciales".
Spoljaric recordó que la población de la zona ya ha soportado décadas de conflicto, desplazamiento y pérdidas.
CICR, organización especializada desde hace más de 150 años en la atención humanitaria en conflictos, está preparando junto a autoridades de ambos países y las organizaciones nacionales de Cruz Roja su respuesta a las necesidades humanitarias sobre el terreno, destacó la presidenta.
"A ambos lados de la frontera, la prioridad es ahora apoyar a los centros de salud que atienden a personas heridas por las hostilidades, aunque ninguna respuesta humanitaria puede sustituir la voluntad política de respetar las normas de la guerra y dar prioridad a la desescalada", señaló.
