Fiscalía pide 20 años para dos cómplices del yihadista que mató al profesor francés Paty

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París, 27 feb (EFE).- La Fiscalía pidió este viernes 20 años de cárcel para dos de los cuatro acusados de ser cómplices del yihadista checheno que asesinó al profesor francés Samuel Paty el 16 de octubre de 2020 a la salida de su escuela en una localidad de la región de París, él mismo abatido por la policía momentos después.

El ministerio público reclamó que dos tercios de esa pena de 20 años para Brahim Chnina, de 54 años, y otro tanto para Abdelhakim Sfrioui, de 66, sea de cumplimiento efectivo entre rejas antes de que ambos puedan solicitar cualquier beneficio penitenciario, en la que ha sido la última jornada del juicio en apelación que se celebró en París desde el pasado 26 de enero.

Samuel Paty fue decapitado por Abdoullakh Anzorov, un joven de 18 años que no lo conocía, después de varias semanas en las que el docente sufrió una campaña de acoso en las redes sociales y en su escuela protagonizada por Chnina y Sefrioui, que le reprochaban discriminar a los alumnos musulmanes en una clase en la que mostró las controvertidas caricaturas del profeta Mahoma de Charlie Hebdo.

Chnina es el padre de una alumna del profesor que mintió sobre cómo Paty enseñó a los estudiantes las caricaturas, ya que ella ese día no fue a la clase.

En primera instancia, a finales de 2024, fue condenado a trece años por la difusión que hizo de ese bulo por las redes sociales y por la campaña de acoso contra el docente.

Sefrioui, por su parte, es un predicador islamista integrista y en el primer juicio fue sentenciado a 15 años por haber amplificado esa campaña difamatoria y haberse puesto a las riendas de ella.

Teóricamente el uno y el otro podrían ser condenados hasta a 30 años por los delitos por los que están encausados.

La Fiscalía reclamó, por otra parte, 16 años tanto para Naïm Boudaoud como para Azim Epsirkhannov, dos amigos del terrorista, lo que supondría la misma pena que les fue impuesta en primera instancia por haber prestado asistencia a Anzorov al acompañarle a comprar el cuchillo con el que decapitó a Paty y llevarle en coche hasta el colegio. La sentencia se hará pública el próximo martes.

Samuel Paty enseñó las caricaturas en una clase dedicada a la libertad de expresión y, como relataron más tarde los presentes, antes de hacerlo dijo a los alumnos susceptibles de sentirse afectados por las imágenes que podían salir unos minutos del aula, pero en ningún momento pidió a los adolescentes musulmanes que tenían que irse.

Fueron precisamente las falsas informaciones en redes sociales sobre la presentación de las caricaturas de Mahoma por el profesor de historia a sus alumnos las que llegaron al checheno Anzorov, notoriamente radicalizado, quien sin conocer personalmente a Paty a partir de ahí elaboró su proyecto criminal.