Decenas de trabajadores, sindicalistas e integrantes de grupos políticos de izquierda se concentraron frente al Legislativo argentino, donde se espera que el Senado ratifique hoy la polémica reforma laboral.
Pero, a primera hora de la tarde, fueron abandonando por grupos la plaza cuando comenzaron conatos de disturbios y ante el temor de que la policía cargara contra ellos, como ha ocurrido en las últimas protestas con el resultado de heridos y detenidos.
Una veintena de personas se mantuvieron ante la valla que protege el edificio del Congreso, donde incendiaron carteles y arrojaron algunas piedras, ante lo que las fuerzas de seguridad arrojaron chorros de agua a presión.
La mayoría de los participantes organizados en la manifestación, se retiraron al identificar a individuos con el rostro cubierto y mochilas que, según mostraron los canales de televisión, estaban cargadas con piedras.
Las inmediaciones del Congreso amanecieron este viernes repletas de vallas de metal para evitar el tránsito de personas y vehículos por la zona, con un fuerte cordón policial alrededor del Congreso, en un importante operativo de las fuerzas de seguridad que ya habían advertido que no permitirían disturbios.
