En una ceremonia de conmemoración de una gesta militar, Noboa destacó las acciones del Ejército a través de la historia, para proteger las fronteras, así como las actuales para "rescatar al país de las garras del terrorismo y de esas oscuras ideologías que pretendieron someternos".
"Seguimos construyendo un sueño que nació del clamor de los más olvidados, de esos miles de ecuatorianos que estaban perdiendo la esperanza frente al desempleo, la inseguridad y la pobreza", dijo al asegurar que por ellos tomó las "riendas del país para corregir los errores del pasado".
"Le declaramos la guerra al terrorismo y enfrentamos con decisión al narcotráfico, a la trata de personas y a la minería ilegal", subrayó, y aseguró que por esa razón la confianza y respaldo a las Fuerzas Armadas "es absoluto".
Agregó que no permitirán "que nadie empañe su imagen ni que se ignore su mano solidaria ante los desastres naturales o su papel fundamental en la construcción de la paz".
El jefe de Estado subrayó que continuarán fortaleciendo las capacidades de las Fuerzas Armadas con mejor armamento, equipos modernos y vehículos de última tecnología, así como con una formación profesional de élite "para enfrentar las nuevas amenazas".
"Continuaré sirviendo a su lado poniéndome a mí siempre al frente ante cualquier ataque; prefiero que me ataquen a mí antes que a nuestras gloriosas Fuerzas Armadas", sostuvo en su discurso durante la ceremonia en la que recibió la condecoración 'Vencedores de Tarqui', en el grado de Gran Cruz.
En la ceremonia, el comandante general del Ejército, Jhon Miño Razo, reiteró el compromiso con la defensa de la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional.
"Hoy nos enfrentamos a un enemigo distinto: invisible, mutable e infiltrado, que amenaza la paz y pretende sembrar temor. Pero que nadie se equivoque pues la respuesta será una sola: unidad nacional, firme e inquebrantable", afirmó.
Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de 'conflicto armado interno' que declaró Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales.
Pese a esa declaratoria, 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar en torno a los 9.300, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior.
