Portugal acoge su primera placa del proyecto 'Stolpersteine' en memoria del Holocausto

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Lisboa, 27 feb (EE).- Portugal tiene desde este viernes su primera placa conmemorativa del proyecto internacional 'Stolpersteine' (en alemán 'piedra del tropiezo') en la entrada de la estación de trenes de Rossio, en el corazón turístico de Lisboa, para recordar a las miles de personas que llegaron al país en tren huyendo del Holocausto.

La placa sobre la típica calzada portuguesa fue colocada este viernes en un acto donde estuvo presente el embajador de Israel en el país, Oren Rozenblat, y el promotor de la iniciativa en Portugal, Luciano Waldman, fundador de Centro Cultural Judaico Rua da Judiaria.

Rozenblat explicó a EFE que normalmente "estas piedras doradas se instalan al lado de las casas de judíos que fueron secuestrados de sus hogares para asesinarlos, pero en Portugal la situación es completamente diferente".

"Aquí recordamos, honramos a Portugal por ayudar a más de 80.000 judíos durante el tiempo del Holocausto que llegaron aquí a la estación de trenes de Rossio", apuntó el representante diplomático.

Esta iniciativa forma parte del proyecto 'Stolpersteine', que consta de la palabra 'stolpern', que en alemán significa tropezar, y 'stein', que es piedra, lanzado por el artista plástico berlinés Gunter Demnig, y que ha traspasado fronteras y está en varios países aparte de Alemania.

Se trata de piedras cúbicas de cemento, de diez centímetros de largo y diez de ancho, con una parte cubierta de una chapa de latón, con una inscripción explicativa del superviviente, víctima o del propio lugar.

Como en el caso de la estación de Rossio se quiere homenajear a un colectivo, que son las personas que huyeron del nazismo y llegaron a Portugal en tren, lo que se ha colocado es un 'stolperschwelle' (umbral de tropiezo, en alemán).

Rozenblat destacó que esta iniciativa sirve de herramienta para "luchar contra el antisemitismo y el racismo, y para recordar lo que ocurrió en el pasado y hacer algo completamente diferente en el futuro".

Portugal era el último país de Europa occidental sin 'stolpersteine', aunque en la parte oriental del continente hay otros estados como Bosnia Herzegovina o Bielorrusia que tampoco tienen.

En declaraciones a EFE, Waldman precisó que uno de sus objetivos a la hora de lanzar este proyecto en el país ibérico es que "toda Europa pueda saber lo que pasó aquí": "Portugal no tuvo deportaciones, no hubo una agenda racista o segregacionista en contra de los judíos", dijo.

Destacó que el país protegió a los judíos que vivían dentro de sus fronteras y a partir de 1940 salvó a muchos que estaban en otros lugares como Francia, Alemania y Bélgica, a los que acogió.

Waldman anticipó que van a instalar próximamente más piedras en otros sitios, como en la antigua Cozinha Económica Israelita, en el número 17 de la travesía del Noronha de la capital lusa, que en su día sirvió como refugio y refectorio para los desplazados por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Otra 'stolpersteine', que llevaba hoy en sus manos, será colocada en Paderne, una aldea del Algarve, en el sur del país, donde vivió el portugués Tomás Vieira, que murió en un campo de concentración nazi en 1944 tras haber sido apresado acusado de ser comunista.