Fuerzas antidisturbios se desplegaron masivamente en la céntrica avenida Mohamed V, donde el Grupo de Acción Nacional por Palestina y la Red Marroquí de Solidaridad con los Pueblos preveían una concentración contra el ataque a Irán.
La policía impidió el acceso de decenas de manifestantes, incluidos dirigentes del Partido islamita de Justicia y Desarrollo y del Partido izquierdista de la Vía Democrática, a la explanada frente al Parlamento, punto previsto para la protesta.
En Tánger, las fuerzas del orden dispersaron a decenas de manifestantes que intentaron concentrarse en la plaza de Iberia, en el centro de la urbe, sin que se registraran incidentes violentos.
Marruecos condenó este sábado el "flagrante" ataque iraní con misiles contra los territorios de varios países del Golfo, entre ellos Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar, Kuwait, Jordania y Arabia Saudí.
Asimismo, el rey Mohamed VI recalcó esta posición, según un comunicado del Gabinete Real, en llamadas telefónicas al emir de Emiratos, Mohamed bin Zayed al Nahyan, el rey de Baréin, Hamad bin Isa al Jalifa, el príncipe heredero y primer ministro saudí, Mohamed bin Salmán y el emir de Catar, Tamim bin Hamad.
Sin embargo, Rabat no se ha pronunciado sobre el conflicto armado entre EE.UU. e Israel, por una parte, e Irán, por la otra.
Marruecos cortó sus relaciones diplomáticas con Irán en mayo de 2018 después de acusar al grupo chií libanés Hizbolá, aliado de Irán, de armar a los independendistas del Frente Polisario, con los que mantiene un conflicto abierto por el territorio del Sáhara Occidental.
Los países del bloque suní, como Marruecos o Arabia Saudí, acusan a Irán de difundir el chiísmo en regiones que habitualmente son suníes y entre los musulmanes de los países occidentales con el fin de conseguir influencia política.
El ataque conjunto que EE.UU. e Israel lanzaron este sábado contra Irán se ha saldado con más de 200 muertes en el país persa, entre ellos el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, según anunció el presidente estadounidense, Donald Trump.
Sin embargo, Teherán respondió al operativo conjunto con ataques a Israel y a bases estadounidenses en Baréin, Catar, Emiratos y Kuwait.
