"A Irán, Japón pide una solución diplomática que incluya negociaciones, y que abandone su desarrollo de armas nucleares y sus ataques a los países cercanos, contribuyendo a la inestabilidad en la zona", dijo la mandataria durante una sesión parlamentaria.
Takaichi aseguró que Tokio está tomando medidas para proteger a los ciudadanos japoneses en la región y asegurar rutas aéreas y marítimas, al tiempo que destacó la importancia de que Estados Unidos y la república islámica negocien para resolver el conflicto.
El ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, avanzó por su parte que no se han registrado víctimas japonesas de momento, y confirmó que hay unos 200 japoneses en Irán.
El responsable dijo que en toda la región hay unos 7.700 ciudadanos japoneses y el Gobierno está estudiando opciones para evacuarlos.
Estados Unidos e Israel iniciaron el sábado la operación Furia Épica, como la bautizó el Pentágono, que se ha saldado con la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula militar.
Según la Media Luna Roja iraní, los ataques han causado al menos 201 muertos y 747 heridos en Irán.
La república islámica ha respondido con bombardeos contra Tel Aviv, Jerusalén y las bases estadounidenses en países de la región. Al menos 10 personas han perdido la vida en Israel por los ataques. Otros tres militares estadounidenses han fallecido por un ataque iraní y cinco han resultado heridos.
Pese a que el nuevo liderazgo iraní se ha mostrado dispuesto a hablar con el presidente estadounidense, Donald Trump, este aseguró que la operación continuará "hasta que se alcancen todos los objetivos" y vaticinó que podría durar hasta cuatro semanas.
