El Comando Sur indicó que "juntos" tomaron medidas decisivas para enfrentar a los "narcoterroristas", que durante mucho tiempo "han infligido terror, violencia y corrupción a los ciudadanos de todo el hemisferio" de las Américas.
Sobre el tema, la Cancillería se limitó este miércoles a repetir el mensaje de respuesta a la prensa emitido desde la noche del martes por el Ministerio de Defensa.
"Como ya conocen, Ecuador y EE.UU. están realizando acciones conjuntas y seguirán trabajando estrechamente. Los detalles de las operaciones de 'Ofensiva Total' son reservados, con la finalidad de no entorpecer futuras acciones", señalaron en el departamento de Comunicación del Ministerio.
Y recalcaron que "por temas netamente de seguridad nacional, las acciones y detalles de la operación Ofensiva Total son reservados".
"Lo que sí les podemos adelantar es que entramos a una de las fases más decisivas y contundentes contra el crimen en nuestro país, y lo ejecutamos junto a nuestro aliado EE.UU.", finalizaron.
De acuerdo al Comando Sur, las operaciones conjuntas "son un poderoso ejemplo del compromiso de los socios en América Latina y el Caribe para combatir el flagelo del narcoterrorismo".
El operativo del martes se produjo un día después del encuentro entre el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y el comandante del Comando Sur de EE.UU., el general Francis L. Donovan, con el objetivo de coordinar acciones para enfrentar el crimen organizado transnacional y el “narcoterrorismo”, y “reforzar la seguridad hemisférica”, según informó la Presidencia.
Anotó que en ese encuentro se destacaron iniciativas conjuntas para reforzar los controles, el intercambio de información y la coordinación operativa, tanto en aeropuertos como en terminales portuarias, a fin de identificar riesgos y prevenir actividades delictivas.
Desde inicios de 2024, el presidente Noboa elevó la lucha contra el crimen organizado a la categoría de "conflicto armado interno", con lo que pasó a catalogar a las bandas de delincuencia organizada como grupos terroristas.
Estos grupos, dedicados al narcotráfico, la minería ilegal y las extorsiones, y a los que Noboa declaró la “guerra”, son responsables de la peor crisis de violencia criminal en el país, que ha llegado a situarse a la cabeza de Latinoamérica en índice de homicidios.
