El pacto, rubricado en diciembre pasado en Washington, consiguió 28 votos a favor, 7 en contra y 6 abstenciones en la primera sesión del año de la Cámara Alta, después de receso de fin de año, que se extendió del 21 diciembre pasado y al 1 de marzo.
El texto pasa ahora a la Cámara de Diputados para su discusión.
El visto bueno de la Cámara Alta estaba anticipado después de que las comisiones de Exteriores y de Asuntos Constitucionales se pronunciaran a favor en una reunión sostenida la víspera, a la que asistió el canciller, Rubén Ramírez.
En su intervención ante el plenario, el senador Javier Zacarías, de la Comisión de Asuntos Constitucionales, describió como "muy importante" el acuerdo, e indicó que abarca "la seguridad y el entendimiento entre Estados Unidos y Paraguay, principalmente en lo que se refiere a los crímenes transnacionales" que afectan al mundo.
"El acuerdo no autoriza la instalación de bases militares extranjeras permanentes, la cesión de soberanía territorial ni su participación en operativos de seguridad; lo que regula es el estatus legal del personal extranjero durante su permanencia temporal, otorgándole condiciones operativas específicas para garantizar la ejecución eficaz de las actividades", añadió.
Su colega de comisión, la legisladora opositora Yolanda Paredes, expuso su desacuerdo, al advertir que el documento otorga inmunidad al "personal militar civil y los llamados contratistas".
Paredes admitió, sin embargo, que Paraguay "definitivamente no posee recursos suficientes para enfrentar a la mafia organizada".
En la misma línea, el senador Rafael Filizzola expresó su extrañeza de que el país tenga que "recurrir a un acuerdo como este", cuando, aseguró, ha mantenido "una excelente línea de cooperación con EE.UU.".
Filizzola consideró que el pacto "tiene problemas de ambigüedad", es "sumamente amplio" y, advirtió, es "prácticamente un acuerdo en blanco que permite todo".
"En pocas palabras, esto es una renuncia a la soberanía y a la dignidad del pueblo paraguayo", sentenció.
El documento establece las pautas para una cooperación amplia en materia de seguridad y regula la presencia de militares estadounidenses en Paraguay, señaló este martes el ministro de Exteriores.
Además, concede una inmunidad y exenciones similares a las que establece la Convención de Viena de 1961 -que regula las relaciones diplomáticas entre Estados- a los militares y contratistas estadounidenses que se instalen en el país.
