El Vaticano advierte de que las guerras preventivas corren el riesgo de incendiar el mundo

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Ciudad del Vaticano, 4 mar (EFE).- El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal italiano Pietro Parolin, advierte de que con las guerras preventivas "el mundo entero corre el riesgo de ser incendiado".

En una entrevista concedida a los medios vaticanos ante el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que comenzó el pasado sábado, Parolin lamentó que "con profundo pesar, los pueblos de Oriente Medio, incluidas las ya frágiles comunidades cristianas, han vuelto a caer en el horror de la guerra, que se cobra brutalmente vidas humanas, siembra destrucción y arrastra a naciones enteras a una espiral de violencia con resultados inciertos".

Agregó que la Santa Sede prefiere enfatizar "la necesidad de utilizar todas las herramientas que ofrece la diplomacia para resolver las disputas entre estados", pues "la historia ya nos ha enseñado que solo la política, con el esfuerzo de la negociación y la atención al equilibrio de intereses, puede aumentar la confianza entre los pueblos, promover el desarrollo y preservar la paz".

Recordó que, "como destaca la Carta de la ONU, el uso de la fuerza debe considerarse solo como último recurso, tras agotar todos los instrumentos del diálogo político y diplomático".

Y advirtió de que "si se concediera a los estados el derecho a la guerra preventiva, según sus propios criterios y sin un marco jurídico supranacional, el mundo entero correría el riesgo de ser incendiado".

Para Parolin, "este colapso del derecho internacional es verdaderamente preocupante: la justicia ha sido sustituida por la fuerza, la fuerza del derecho ha sido sustituida por el derecho de la fuerza, con la convicción de que la paz solo puede alcanzarse tras la aniquilación del enemigo".

Aunque explicó que las protestas y aspiraciones del pueblo iraní deben tenerse en cuenta, al mismo tiempo, subrayó, "que cabe preguntarse si alguien realmente cree que la solución puede lograrse mediante el lanzamiento de misiles y bombas".

Destacó que "el sistema de diplomacia multilateral en las relaciones entre los estados está experimentando una profunda crisis, debido, entre otras cosas, a la desconfianza que los estados tienen de las restricciones legales que limitan su acción" lo que ha provocado "el deseo de actuar libremente, de imponer el propio orden a los demás, evitando el dramático pero noble trabajo de la política".

Por otra parte, Parolin aprovechó para afirmar que "la Santa Sede reitera enérgicamente su condena de cualquier forma de participación de civiles y estructuras civiles, como residencias, escuelas, hospitales y lugares de culto, en operaciones militares, y exige que se defienda siempre el principio de la inviolabilidad de la dignidad humana y la sacralidad de la vida".

Deseó que "el llamamiento a la responsabilidad que el papa León XIV hizo el domingo pasado sea escuchado y resuene entre los responsables políticos" y que "cese pronto el fragor de las armas y que volvamos a las negociaciones. No se debe menospreciar el sentido de las negociaciones: es esencial concederles el tiempo necesario para lograr resultados concretos".