La Comisión Europea no teme por la seguridad energética pero sí por la escalada de precios

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Bruselas, 4 mar (EFE).- La Comisión Europea no teme que la guerra en Oriente Medio afecte a la seguridad de suministro energético en la UE, pues el bloque apenas importa hidrocarburos de la región, pero sí existe una "gran preocupación" por la escalada de precios si el conflicto se prolonga.

"No hay problemas de seguridad de suministro, pero los precios y las consecuencias posteriores siguen siendo una gran preocupación. La duración del conflicto, el nivel de daños y la suspensión de las operaciones de las instalaciones de gas natural licuado (GNL) en Catar determinarán las consecuencias para los mercados europeos", señalaron fuentes europeas este miércoles.

La CE organizó hoy sendas reuniones de los grupos de coordinación sobre gas y petróleo, antes de una tercera reunión este jueves de coordinación energética.

"No hay llamamiento a medidas coordinadas a nivel de la UE, ni tampoco medidas individuales previstas por los Estados miembros", agregaron las fuentes tras una reunión en la que intervinieron representantes de Hungría, España, Italia, Alemania, Francia, Polonia y Bélgica. Además, participó un representante de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Desde la Comisión destacan que la UE está mejor preparada que tras la invasión de Rusia sobre Ucrania, y que la mayoría de los hidrocarburos que importa no transitan por Oriente Medio.

La exposición directa de la UE al gas de la región es moderada: el 6 % de los volúmenes que llegan al mercado comunitario desde Catar.

EE.UU. fue el mayor proveedor de GNL a la UE en el tercer trimestre de 2025, con un 59,9 % del total, seguido de Rusia (12,7 %), Argelia (7,7 %), Catar (6 %), Nigeria (3,4 %), según Eurostat.

"La situación actual es muy diferente de la de 2022-2023: estamos mucho más diversificados en general, mucho menos volumen pasa por el estrecho de Ormuz que en el pasado", resumen las fuentes europeas.

El experto del centro de pensamiento Bruegel Georg Zachmann coincide con el Ejecutivo en cuanto al escaso riesgo en volúmenes a corto o medio plazo.

No obstante, advierte de que el impacto en precios podría ser "muy dramático" si la situación escala, aunque el mercado de futuros no lo refleja: el gas cotiza en torno a 49 euros/MWh para los próximos meses y a 29 euros para verano de 2027.

"El mercado da por hecho que la amenaza geopolítica se disipará con el tiempo y que los precios volverán a niveles más bajos", resume.

Además, la UE tiene las reservas de gas en torno al 29 %, por lo que es la primera vez en cuatro años que llega al final del invierno debajo del 30 %.

Esto podría ser un problema si los gestores de almacenamiento esperan al verano para recargar, apunta Zachmann.

El estrecho de Ormuz, ahora cerrado, canaliza en torno al 20 % del crudo mundial. La exposición directa de la UE es moderada, pero el alza del precio del petróleo a nivel global sí afectará a las compras europeas de crudo.

"El impacto indirecto en los precios puede ser significativo", agregan las fuentes comunitarias, que no obstante añaden que "los mercados petroleros han reaccionado con más calma que los mercados del gas, con picos de precios menos pronunciados que los observados antes del conflicto".

Actualmente, el 9 % del petróleo que llega a la UE pasa por el estrecho. En el caso de los productos refinados, el 40 % de las importaciones de diésel y combustible de aviación de la UE pasan por el estrecho. En total, representa el 15 % del consumo de combustible de aviación.

En el tercer trimestre de 2025, según Eurostat, el 14,6 % de las importaciones de petróleo de la UE provenían de Noruega y el 14,5 % de Estados Unidos, seguidos de Kazajistán (12,2 %), Libia (8,9 %), Arabia Saudí (6,8 %), Nigeria (6,3 %), Irak (5,1 %), mientras que Rusia ha caído hasta el 1,5 % del volumen total.

"Hay dos preocupaciones principales: la evolución de los precios y la duración de la situación actual. Los obstáculos a corto plazo para el transporte son relativamente fáciles de gestionar, pero si la situación se prolonga en el tiempo podrían surgir riesgos de suministro y precios más altos", analizan en la Comisión Europea.

La experta en energía del Centro de Política Europea, Anna Crawford, también sostiene que la seguridad energética de la UE no está comprometida, pero sí los precios porque "el mercado energético es global".

Crawford detecta peligro para los mercados "en cuestión de semanas" si se prolonga el conflicto, y apunta también a las posibles consecuencias para la política industrial de la Unión Europea, donde los elevados precios de la energía son un talón de Aquiles incluso en tiempos de paz.

Bruselas prevé convocar una nueva reunión del grupo de coordinación de petróleo la próxima semana y otra sobre gas el 26 de marzo.