Babis declaró que no está dispuesto a renunciar a su inmunidad, y afirmó durante su comparecencia en la Cámara baja que se trata de un "caso viejo" y de "un proceso político" para apartarle de la escena pública, algo que definió como "una violación grave del derecho procesal".
Babis, propietario del grupo Agrofert y unas de las personas más ricas de República Checa, desligó en 2007 a una de las sociedades del holding para poder optar a una subvención de 2 millones de euros para un programa comunitario para pequeñas y medianas empresas, algo por lo que fue denunciado por corrupción años después, en 2015, poco después de que entrara en política al frente de la formación Acción de Ciudadanos Descontentos (ANO).
El primer ministro cuenta en la Cámara con suficientes apoyos, junto con sus socios de gobierno ultranacionalistas del SPD, la formación de Okamura, y los eurocríticos 'Motoristas Unidos', para bloquear la retirada de la inmunidad solicitada por la policía para proseguir sus investigaciones.
La actual coalición tripartita, investida en enero con 108 diputados, ha tomado medidas para revertir el Pacto Verde y rechazar partes del pacto migratorio de la Unión Europea, además ha reducido su apoyo a Ucrania, país que se defiende de una invasión rusa desde hace cuatro años.
Okamura, líder de SPD, es sospechoso de un delito de incitación al odio por una campaña de carteles de contenido racista y xenófobo.
Entre ellos, uno que muestra a un hombre de piel oscura con un cuchillo ensangrentado junto al lema "Las carencias del sistema sanitario no se resolverán con 'cirujanos' importados".
