Con cánticos como "Queremos a nuestros hijos de vuelta", "No al reclutamiento ruso" o "Cerrad la embajada rusa", estas personas recorrieron las calles de la ciudad acompañados de banderas, pancartas y fotos de sus hijos, padres, hermanos, tíos o primos, ante la mirada de los transeúntes y los vehículos que pasaban por su lado.
"Más de 200 familias están en la ciudad, pero sabemos que la Policía impidió a muchas de ellas unirse a esta marcha", declaró uno de los responsables de la ONG Haki Africa, Frederick Odhiambo Ojiro, en un discurso pronunciado durante la marcha.
Ojiro también cargó contra el ministro keniano de Trabajo, Alfred Mutua, a quien acusó de "llevar a los primeros 65 kenianos" a Rusia, y que todos ellos acabaron muriendo, por lo que consideró que "sus manos están manchadas de sangre".
Del mismo modo, criticó a las autoridades por no autorizar esta manifestación de familiares que "perdieron a sus hijos" en la guerra.
A su llegada ante la sede del Parlamento, los manifestantes cantaron proclamas y formaron un círculo en el que colocaron las fotos de sus familiares, una bandera de Kenia y encendieron unas velas, tras lo que comenzaron a rezar por ellos.
Evans Jumba, familiar de Dickson Ouko, uno de los ciudadanos reclutados para combatir en Ucrania, afirmó a EFE que su pariente se encontraba trabajando en Catar cuando fue captado por el Ejército ruso, tal y como demostró con diferentes fotos enviadas a través del teléfono.
"A principios de diciembre (...) dejó de comunicarse. Desde entonces, no hemos recibido ninguna información creíble sobre si está vivo o no", aseveró Evans mientras sostenía las fotos de Dickson.
"El Gobierno debería haber tomado medidas hace tiempo, antes de que viniésemos aquí", añadió.
La marcha se desarrolló en un momento de crecientes denuncias por el reclutamiento de ciudadanos kenianos para luchar en Ucrania que, según un informe del Servicio de Inteligencia Nacional keniano (NIS, en inglés) presentado a mediados de febrero ante el Parlamento, son al menos un millar.
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, las autoridades ucranianas han reportado la presencia de al menos 1.780 africanos de 36 países luchando en el bando ruso.
Aunque algunos lo hacen de manera voluntaria, como mercenarios, otros han denunciado engaños y coacciones.
Un sospechoso de participar en el reclutamiento de kenianos para luchar junto al Ejército ruso en Ucrania, identificado como Festus Arasa Omwamba, fue el pasado 26 de febrero acusado de "traficar con kenianos para Rusia", informó entonces la Fiscalía de Kenia.
Ucrania también ha revelado que ciudadanos de países como Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka, entre otros, están capturados en campos ucranianos, si bien la mayoría de ellos mueren o resultan gravemente heridos antes.
