El presidente francés, Emmanuel Macrom, tomó la iniciativa esta mañana de llamar a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y al primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis".
Los tres mandatarios "acordaron coordinar el despliegue de recursos militares en Chipre y el Mediterráneo oriental y colaborar para garantizar la libertad de navegación en el Mar Rojo", dijeron las fuentes de la Presidencia francesa.
La aportación militar de Francia, Italia y Grecia a la defensa de Chipre y a la estabilidad en Oriente Medio se enmarca en un contexto de creciente tensión en el Mediterráneo oriental, marcado por los recientes ataques vinculados a la escalada bélica entre Irán e Israel, apoyado por Estados Unidos.
Esta semana, Francia anunció el envío de una fragata y sistemas antimisiles y antidrones a Chipre, en apoyo a la seguridad de la isla tras el ataque a una base militar británica en la isla.
Macron informó del refuerzo del dispositivo militar francés en la región, incluido el despliegue de medios aéreos, radares y sistemas de defensa antiaérea, así como el envío del portaviones Charles de Gaulle a Oriente Medio en el marco de una iniciativa para asegurar las principales vías marítimas amenazadas por el conflicto.
París reiteró que su actuación busca defender sus intereses y los de sus socios sin objetivos ofensivos.
Italia, por su parte, anunció el envío de buques de la Marina militar a Chipre y el despliegue de sistemas de defensa antidrones y antimisiles a países del Golfo que solicitaron apoyo tras los ataques iraníes.
Roma señaló la intención de desplegar un dispositivo multidominio en Oriente Medio y mantener un mecanismo de consulta constante con socios europeos, al tiempo que subrayó que su objetivo es responder a las peticiones de países aliados y proteger el tráfico marítimo comercial en una región estratégica.
Tras el impacto de drones lanzados desde el Líbano contra una base británica en Chipre, Grecia desplegó cazas F-16 y fragatas para reforzar la defensa de la isla. Una de las fragatas enviadas está equipada con sistemas capaces de detectar drones a baja altura.
Además, Grecia instaló un sistema de misiles antiaéreos Patriot en la isla de Cárpatos como medida de refuerzo preventivo en el Mediterráneo oriental.
