El Departamento de Justicia estaría trabajando, en colaboración con otras agencias, para armar potenciales procesos penales relacionados con el narcotráfico, inmigración o la violencia, según fuentes familiarizadas citadas por la cadena NBC.
EE.UU. utilizó cargos de narcoterrorismo para capturar y deponer en enero al mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, en una operación militar en Caracas que derivó en el enjuiciamiento del venezolano en Nueva York y el reconocimiento de su exvicepresidenta, Delcy Rodríguez, como encargada del Gobierno interino bajo tutela de Trump.
El exilio cubano en Miami, donde vive la mayoría de la diáspora de la Mayor de las Antillas en Estados Unidos, espera que tras Maduro, Washington acuse al expresidente cubano Raúl Castro por el asesinato en 1996 de cuatro pilotos del grupo Hermanos al Rescate que auxiliaban a balseros huidos de la isla.
La imputación de cargos federales contra funcionarios cubanos podría servir para incrementar aún más la presión e imponer sanciones económicas adicionales sobre el país caribeño, que atraviesa por una de las peores crisis humanitarias y económicas de su historia tras perder el apoyo de Caracas, su principal valedor y aliado político.
En el grupo de trabajo estarían también involucrados el Departamento del Tesoro, el FBI y la Administración de Control de Drogas (DEA) de EE.UU., de acuerdo con otras fuentes mencionadas por The Wall Street Journal. El Departamento de Estado estaría siendo consultado en este esfuerzo, reporta NBC.
El secretario de Estado, el cubano-estadounidense Marco Rubio, ha sido uno de los principales impulsores de un cambio de régimen en el país caribeño y el crítico más acérrimo del Gobierno de La Habana, en manos hoy de Miguel Díaz-Canel, pupilo de los hermanos Fidel y Raúl Castro, en el poder por más de 60 años.
En medio de la operación militar lanzada por EE.UU. e Israel contra Irán, Trump insistió hoy en que Cuba sería el próximo blanco tras una "exitosa" campaña en la nación persa, en cuyos ataques iniciales murió el líder supremo iraní, Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula.
"Tienen muchísimas ganas de llegar a un acuerdo. (...) Veremos cómo sale. Ahora mismo estamos muy centrados en esto", dijo a CNN.
Un día antes, el republicano advirtió que La Habana está "desesperada" por lograr un trato con su Administración de forma inmediata y aseguró que "solo es cuestión de tiempo" de que dirijan la mira hacia el país caribeño, dando a entender que la campaña militar contra Irán desvió algo el foco de la Casa Blanca.
Durante las últimas semanas, medios estadounidenses informaron sobre contactos entre Rubio y un nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, enfocados en posibles y futuras reformas económicas graduales en la isla y una retirada escalonada de las sanciones de Washington.
