En los dos primeros meses de 2026 el 53 % de los coches importados por Rusia evadieron las sanciones internacionales impuestas a raíz del inicio de la guerra de Ucrania en 2022, siete puntos porcentuales más que el conjunto del año pasado, según cifras de la agencia Avtostat.
Los expertos que cita el diario ruso atribuyen la dinámica a la reestructuración de los vendedores chinos, cuando algunas marcas cambian para producir en territorio ruso bajo marcas locales, las expectativas ante una regulación más estricta por parte de la Unión Económica Euroasiática y la fortaleza del rublo.
De este modo, los envíos chinos bajaron un 23 %, representando el mayor descenso, y después Bielorrusia, con un 11 %.
Por ejemplo, las importaciones de automóviles Chery representaron una centésima parte de las cifras del año anterior, pues se vendieron a Rusia tan solo 41 vehículos después de haber evolucionado en el mercado ruso bajo la marca Tenet.
Las importaciones desde Kirguistán se multiplicaron mientras tanto por 4,1, las de Corea del Sur por 2,8 y las de Japón por 2,9.
Desde inicios de año se importaron en total 44.800 turismos nuevos a Rusia, un 7 % menos en comparación con el año anterior.
Un experto citado por Kommersant explica también que aumentó la demanda de coches de marcas occidentales, que tratan de evitar los modelos chinos, muy criticados por su calidad y las dificultades de acceso a repuestos.
Según los datos de Avtostat, aumentaron significativamente las importaciones de coches japoneses Mazda, multiplicándose hasta por 15,5 veces y convirtiéndose en la segunda marca más importada, después de Geely, china.
Se prevé que la proporción siga aumentando hasta un máximo del 60 %.
En el primer mes del año, tras la entrada en vigor de un aumento impositivo sobre los vehículos, las ventas de coches nuevos cayeron un 11 % interanual en el país, hasta las 91.400 unidades.
