A la apertura del parqué neoyorquino, el Dow Jones perdía 891 puntos, hasta los 47.063 enteros; el selectivo S&P 500 bajaba un 1,59 %, hasta las 6.722 unidades; y el tecnológico Nasdaq perdía un 1,63 %, hasta las 22.378.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que hace días que planta la posibilidad de hablar con el nuevo liderazgo iraní, descartó este viernes un acuerdo con Teherán tras afirmar que solo aceptará una "rendición incondicional" de Irán.
Además, los inversores están reaccionando a la caída inesperada de los datos de empleo en Estados Unidos, publicados este viernes por el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
La tasa de desempleo en febrero subió hasta el 4,4 %, después de que se destruyeran 92.000 puestos de trabajo, una cifra neta negativa y peor que las previsiones de creación de 50.000 empleos de los analistas.
Por su parte, el petróleo intermedio de Texas (WTI) mantenía su tendencia alcista desde que empezaran las hostilidades en la región y se disparaba un 8,16 % hasta los 87,62 dólares el barril.
Las medidas anunciadas por el presidente Donald Trump para aliviar a las navieras y el aumento del precio del petróleo parecen no haber tranquilizado lo suficiente al mercado, que sigue preocupado por un eventual cierre completo del estrecho de Ormuz.
Pese a que Irán negó este jueves haber cerrado el estrecho, la Guardia Revolucionaria ha avisado de que los mercantes que pasen por allí "podrían ser atacados o hundidos".
El oro y la plata, por su parte, tradicionalmente considerados activos refugio, subían un 0,44 %, hasta los 5.101 dólares la onza, y un 0,67 %, por encima de los 82 dólares la onza, respectivamente.
