Los parqués de Shanghái y Shenzhen caían un 0,62 % y un 1,78 %, respectivamente, al comenzar su actividad tras el fin de semana.
En el último año, el parqué shanghainés ha registrado un crecimiento del 22,5 %, mientras que su par de Shenzhen se ha revalorizado un 30,9 % en el mismo período.
Mientras, el índice de referencia de la Bolsa de Hong Kong, el Hang Seng, anotaba un retroceso de un 2,65 % a los pocos minutos de su apertura.
El aumento de la tensión en Oriente Medio y la expectativa de nuevos ataques lastraban al índice hongkonés, que ha avanzado aproximadamente un 8,3 % en los últimos doce meses.
Estos parqués seguían así a su apertura la tendencia marcada por el principal índice de la Bolsa de Tokio, el Nikkei, o el Kospi surcoreano, que sufrían caídas de más del 5 % y un 6,67 %, respectivamente, al comienzo de sus operaciones este lunes.
Los futuros del WTI alcanzaron casi los 110 dólares este domingo, mientras que el precio del Brent, referente global del crudo, rebasó los 105 dólares, lo que analistas consideran es una señal de preocupación por el creciente conflicto en el estrecho de Ormuz, por donde pasa la quinta parte del crudo global.
China, el principal socio comercial de Teherán y su mayor comprador de petróleo, ha condenado reiteradamente los ataques sobre Irán por "violar la soberanía" del país persa.
El canciller chino, Wang Yi, afirmó este domingo que la guerra en Irán "nunca debería haber estallado" y pidió el "cese inmediato de las operaciones militares para prevenir una escalada y la expansión de la guerra".
