Japón urge a Irán a desescalar el conflicto mientras acelera las repatriaciones

Imagen sin descripción

Tokio, 10 mar (EFE).- El Gobierno de Japón urgió a las autoridades iraníes a desescalar el conflicto y solicitó la liberación de dos de sus ciudadanos detenidos en Irán, mientras que este martes llegaron a Tokio más de 280 personas que se encontraban en varios países de Oriente Próximo.

El ministro de Exteriores nipón, Toshimitsu Motegi, trasladó en una llamada telefónica la pasada noche a su homólogo iraní, Abás Araqchí, la necesidad de una "desescalada", expresando "su grave preocupación por el intercambio de ataques y el deterioro de la situación regional".

Asimismo, Motegi solicitó al jefe de la diplomacia iraní "la pronta liberación de los dos japoneses detenidos en Irán" y que "garantice la seguridad de los japoneses en la región", según reza un comunicado del Ministerio de Exteriores.

Por último, condenó las "acciones iraníes", incluidos los ataques a infraestructuras civiles en los países del golfo Pérsico, así como "las acciones que amenazan la libertad y seguridad a la navegación en el estrecho de Ormuz".

A esta llamada se sucedió esta mañana la llegada al Aeropuerto Internacional de Narita de un vuelo chárter procedente de la capital de Arabia Saudí, Riad, que según la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, transportaba a 281 personas, tanto japoneses como de otras nacionalidades.

Takaichi destacó que hasta el momento más de 380 ciudadanos han sido evacuados en vuelos organizados por su Gobierno, pero lamentó que "hay muchos más ciudadanos japoneses en los países afectados que desean regresar a casa".

"Si bien los vuelos comerciales se han reanudado de forma limitada en algunos países, seguiremos brindando la asistencia necesaria para su salida, teniendo en cuenta las condiciones en la región", aseguró a través de su perfil en la red social X.

La semana pasada, las autoridades iraníes confirmaron que dos ciudadanos se encuentran detenidos en Irán y que ambos están a salvo. Aunque sus identidades no han sido confirmadas, los medios japoneses creen que uno de ellos podría ser el redactor jefe de NHK en Teherán, que aparentemente fue detenido el 20 de enero.