El ministro declaró en la emisora RPP que la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), encargada de operar el gasoducto, envía informes diarios al Gobierno y, hasta este domingo, había indicado que ya se estaba "al 48 % de los trabajos avanzados".
"Los primeros días no se avanzó casi nada porque se tenía que esperar que el gas se extinga. Confiamos que se cumpla el plazo previsto, salvo haya una temporada de lluvia aluviónica, pero los pronósticos del clima son favorables", comentó.
Alfaro reiteró que el plan de la empresa es solucionar el problema en un plazo máximo de 14 días, pero dijo que su despacho considera que se puede adelantarse el restablecimiento del suministro total del gas natural, que actualmente ha llevado a restricciones en Lima y la provincia vecina del Callao.
"Va a entrar primero la tubería de gas que debe estar llenándose el miércoles, luego se llenará la tubería de líquidos el jueves, y, posiblemente, el viernes ya tengamos gas en (la planta de) Melchorita, y de ahí tarda 12 a 16 horas en llegar el gas a la ciudad", detalló.
El ministro también dijo que hasta el momento la empresa TGP no ha presentado un informe sobre las causas del accidente, pero aseguró que se descarta la posibilidad de un atentado.
"Tienen que determinarse, en todo el análisis final, los resultados y las causa de la falla", sostuvo antes de añadir que cuando sucedió el incidente había trabajadores en el lugar, por lo que TGP tiene "que explicar exactamente qué hicieron o dejaron de hacer para que ocurra este incidente".
El Gobierno peruano anunció la semana pasada un periodo de racionamiento de gas natural, de 14 días, a raíz de la fuga y deflagración en uno de los ductos de Camisea, ubicado en la zona amazónica de la región de Cusco, lo que ha llevado al racionamiento en la distribución del gas natural en Lima y la provincia del Callao.
Este lunes, la primera ministra de Perú, Denisse Miralles, pidió a las empresas y a los ciudadanos de su país que adopten "medidas responsables" en el consumo de energía y aseguró que las autoridades están "trabajando para restablecer el servicio energético en el más corto tiempo posible".
Entre las medidas dictadas por el Gobierno están las clases virtuales en escuelas, institutos y universidades, así como el trabajo remoto en las oficinas públicas, lo que ha generado críticas de diversos sectores por la poca infraestructura y preparación del país para afrontar estas medidas.
Sin embargo, el Ministerio de Educación confirmó que hasta el próximo 14 de marzo se deberán dictar clases virtuales en Lima y el Callao, aunque estableció una excepción para las escuelas que "no cuenten con las plataformas digitales, conectividad u otros medios que permitan implementar la modalidad remota".
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha expresado su "preocupación por el impacto que la crisis energética que vive el país tendrá en la vida de niñas, niños y adolescentes" e invocó a las autoridades "a tener en cuenta las lecciones" que dejó la pandemia "en cuanto a conectividad, logros de aprendizaje y salud mental".
