"Los imputados vendían herramientas eléctricas y generadores falsificados, haciéndolos pasar por marcas de prestigio", detalló la FGR en un boletín, en el que identificó a los acusados como Sandro Falanga, Raffaele Lanzetta, Luigi Barbato y Marco Falanga.
La entidad de investigación amplió que "las víctimas pagaron entre 700 y 1.600 dólares por artículos de baja calidad a los que solo les pegaban calcomanías originales".
Tras su detención, el 18 de febrero pasado, la Fiscalía General apuntó que "a los imputados se les ha perfilado" y que supuestamente, sin que se indique si fueron acusados de todos estos cargos, "están asociados con la falsificación de marcas registradas, lavado de dinero y fraude".
La FGR relató que esta "red comenzó su operatividad a partir de agosto del año pasado (2025)" y que Luigi Barbato "era el principal actor para realizar el ofrecimiento de los productos y se presentaba como el representante de El Salvador y Centroamérica de CATLINE".
Según informó la Fiscalía General, "dicho comercio era promovido como la filial de una reconocida empresa de fabricación de maquinaria pesada para construcción, minería y motores industriales, según denunció una víctima por medio de redes sociales".
