El portavoz del departamento Guo Jiakun aseguró hoy en rueda de prensa que Pekín está "profundamente preocupado" por las tensiones y pidió a todas las partes detener las operaciones militares para evitar una mayor escalada del conflicto.
Guo recordó que el canciller chino, Wang Yi, ha mantenido contactos recientes con varios ministros de Exteriores de la región para "intercambiar opiniones en profundidad sobre la situación regional".
El vocero añadió que el enviado especial del Gobierno chino para Oriente Medio, Zhai Jun, se encuentra actualmente en la región realizando visitas como parte de los esfuerzos de mediación de Pekín, y señaló que las autoridades chinas informarán "oportunamente" sobre su agenda, sin ofrecer más detalles sobre los objetivos o el itinerario de la misión.
Por ahora el Ministerio chino de Exteriores solo ha informado de que Zhai recaló el domingo en Arabia Saudí, donde se reunió con el ministro de Exteriores, Faisal bin Farhan.
Según Guo, el tratamiento de la cuestión iraní y otros asuntos relacionados con Oriente Medio debe basarse en principios como "respetar la soberanía nacional", "abstenerse del abuso de la fuerza" y "mantener la no injerencia en los asuntos internos".
El portavoz agregó que China seguirá manteniendo comunicación con las partes implicadas y continuará reforzando los esfuerzos de mediación para "promover la desescalada de la situación".
China, el principal socio comercial de Teherán y su mayor comprador de petróleo, ha condenado reiteradamente los ataques a Irán por parte de Estados Unidos e Israel por "violar la soberanía" del país persa.
Las autoridades chinas han abogado además en los últimos días por "mantener la seguridad de las rutas marítimas", ante la coyuntura de que el 45 % del petróleo que importa China llega a través del Estrecho de Ormuz.
