Erdogan habló anoche con Pezeshkian para insistirle en que Turquía no está implicado en los enfrentamientos y que vulnerar su espacio aéreo, sea por la causa que sea, no puede excusarse.
El miércoles y el lunes pasados, sistemas de defensa antiaérea de la OTAN interceptaron misiles balísticos lanzados, según el Ministerio de Defensa turco, desde Irán.
El primero fue interceptado a unos 65 kilómetros al este de la base aérea de Incirlik en la provincia turca de Adana, utilizada por unidades de la OTAN, y el segundo, aparentemente con una trayectoria similar, a unos 150 kilómetros, en la provincia de Gaziantep.
Pezeshkian aseguró a Erdogan que los misiles que penetraron en el espacio aéreo turco no proceden de Irán y le prometió abrir una investigación, señala el comunicado de la Presidencia turca, publicado en la red X.
Ya el jueves pasado, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán negó haber lanzado tanto el misil interceptado en Turquía el día anterior, como los drones que impactaron en un aeropuerto de Azerbaiyán.
Ayer, medios turcos informaron de que el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismael Bagaei, rechazó en una rueda de prensa todo ataque contra Turquía, Azerbaiyán y Chipre, por ser países no implicados.
Erdogan expresó a Pezeshkian en su conversación telefónica anoche que no le parecen aceptables ni las "ofensivas ilegales contra Irán", ni tampoco los contraataques iraníes contra "países hermanos en la región", en referencia a los Estados árabes del Golfo.
También le dio el pésame por la pérdida de vidas, especialmente por las niñas muertas en el ataque a una escuela de Minab, así como por el fallecimiento del líder supremo Alí Jameneí, y le trasladó su felicitación por la elección en el cargo de su hijo, Mojtaba Jameneí.
