"El presidente y su equipo de energía están observando de cerca los mercados, hablando con líderes de la industria, y el Ejército estadounidense está analizando opciones adicionales siguiendo la directiva del presidente de mantener abierto el estrecho de Ormuz", declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una rueda de prensa.
Leavitt evitó dar detalles sobre esas opciones pero subrayó que "el presidente no teme en utilizarlas".
El precio medio de la gasolina sin plomo en Estados Unidos alcanzó este martes unos 3,54 dólares por galón (3,85 litros), el nivel más alto desde mediados de 2024.
Los precios han subido un 21 % en apenas un mes, según la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
Los ataques a petroleros y cargueros que circulaban por Ormuz, que han dejado ya siete marineros muertos, según cifras de la Organización Marítima Internacional (OMI), más las amenazas persistentes de la Guardia Revolucionaria iraní de continuar con ellos, tienen el estrecho prácticamente cerrado al tráfico.
Según la portavoz de la Casa Blanca, desde antes de iniciar la guerra, Trump sabía que el régimen iraní intentaría "perturbar los mercados globales" y por eso ha estado "planificando desde mucho antes del ataque para abordar estas interrupciones temporales".
Hasta ahora, dijo, el Gobierno estadounidense ha ofrecido seguros contra riesgo a los petroleros que operan en el golfo Pérsico, ha suspendido algunas sanciones relacionadas con el petróleo y ha ofrecido que la Armada escolte a los petroleros si es necesario.
"Los estadounidenses deben tener la seguridad de que el reciente aumento en los precios del petróleo y la gasolina es temporal, y que esta operación (contra Irán) resultará en precios más bajos a largo plazo", afirmó.
