El Ibovespa, índice de referencia del parqué, acabó con 177.653 puntos y volvió a cerrar la semana en rojo, tras hundirse un 5 % la anterior, como consecuencia de los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que ha respondido atacando a los países del golfo Pérsico.
El mercado de divisas también ha acusado la escalada bélica en Oriente Medio. Así, el real se depreció hoy 1,37 % frente al dólar, que acabó la jornada cotizado a 5,313 reales para la compra y 5,314 reales para la venta en el tipo de cambio comercial brasileño.
En la semana, la divisa del país suramericano perdió 1,35 % con respecto al billete verde.
Los operadores financieros vivieron una semana repleta de altibajos, en medio de la alta volatilidad de los mercados internacionales, afectados por el aumento desbocado del precio del petróleo y el agravamiento de la situación en el estrecho de Ormuz.
Para contener el alza de los combustibles, el Gobierno brasileño eliminó una serie de impuestos federales sobre el diésel que costará unos 30.000 millones de reales (5.600 millones de dólares), valor que el Ejecutivo espera compensar con un tributo sobre la exportación de crudo.
El corro paulista llegó a encadenar tres subidas consecutivas, pero todo ese avance se vino abajo el jueves y este viernes, cuando se dejó un 2,55 % y otro casi 1 %, respectivamente.
Además de las tensiones en el golfo Pérsico, influyó el mal dato de la inflación brasileña de febrero, al ubicarse en el 0,70 %, la tasa más alta desde febrero del año pasado.
En este contexto, los valores que acumularon mayores pérdidas fueron la petroquímica Braskem (-5,9 %), la Companhia Siderúrgica Nacional (-5,9 %) y la constructora MRV (-5,8 %), según los resultados preliminares.
En la otra cara de la moneda, al frente de las ganancias se ubicaron las acciones del grupo de moda Alpargatas (+2,5 %).
El volumen negociado en el parqué brasileño rozó hoy los 30.000 millones de reales, en 4,4 millones de operaciones.
