La mayoría de aparatos no tripulados fueron abatidos sobre la región fronteriza de Briansk (36); las aguas del mar de Azov (31), bajo control ruso desde 2022; la región meridional de Krasnodar (16) y Bélgorod (12), región que también limita con Ucrania.
Además, según el parte de guerra, otros ocho drones fueron destruidos sobre los cielos de Crimea; cinco atacaron la región de Rostov; tres, Samara y la fronteriza Kursk. Las baterías antiaéreas abatieron también un dron en las regiones de Volgograd, Ástrajan, Smolensk y Tula.
Ucrania ha logrado golpear con drones en los últimos días varias importantes fábricas y plantas cuya producción está parcialmente destinada a satisfacer las necesidades del ejército ruso, como una fábrica de microchips en Briansk, donde murieron siete personas.
Por ese motivo, el presidente ruso, Vladímir Putin, dedicó el viernes la reunión del Consejo de Seguridad de Rusia a la defensa de las infraestructuras críticas del país.
