Algo más de 2,5 millones de votantes, de una población total de unos seis millones de personas, están llamados a las urnas en 6.508 centros de voto repartidos por todo el país y que en años anteriores han abierto sus puertas entre las 07.00 y las 18.00 hora local (06.00 y 17.00 GMT).
Nguesso es el claro favorito en los comicios, a la edad de 82 años y tras haber gobernado durante más de cuatro décadas (en dos periodos no consecutivos) esta potencia petrolera de África central.
Si gana las elecciones, podrá mantenerse como el tercer presidente en activo que más tiempo ha ocupado el poder en África, después del ecuatoguineano Teodoro Obiang y el camerunés Paul Biyá, que gobiernan desde 1979 y 1982, respectivamente.
A pesar de su avanzada edad, Nguesso hizo referencia a la necesidad de contar con los jóvenes el pasado 28 de febrero, al dar el pistoletazo de salida a la campaña electoral que concluyó este viernes.
"Nuestra generación prepara a los jóvenes para que tomen el relevo y asuman responsabilidades (...). Nos queremos una generación que haga retroceder al país", aseveró el mandatario en un mitin en Pointe-Noire (sur), capital económica y petrolera del país situada en la costa atlántica.
Sin embargo, analistas han alertado sobre la desafección en un país donde casi la mitad de la población tiene menos de 18 años, causada por el inmovilismo político y que podría llevar a una baja participación.
El presidente puede concurrir de nuevo por el Partido Congoleño del Trabajo (PCT) gracias a la reforma constitucional de 2015, que retiró el límite de 70 años de edad de un candidato presidencial y el máximo de dos mandatos presidenciales de cinco años.
Seis candidatos intentarán arrebatarle la jefatura del Estado después de que, pese a numerosos intentos de crear alianzas, la oposición no haya conseguido unirse en torno a un único aspirante.
Entre los rivales de Nguesso, se encuentran el ingeniero Destin Gavet, del Movimiento Republicano (MR), de 35 años, o el profesor universitario de Derecho Vivien Manangou, que se presenta por primera vez y como candidato independiente, así como caras más conocidas, como Joseph Kignoumbi Kia Mboungou, economista y dirigente del partido Chaîne, que es candidato presidencial por quinta vez.
Con una economía dependiente de las materias primas, como el petróleo o la madera, la República del Congo es un destacado productor de crudo en el continente y Nguesso ha prometido desarrollar las infraestructuras tanto de ese sector como de la agricultura o las carreteras, bajo el lema de campaña "Aceleremos la marcha hacia el desarrollo".
A pesar de esta riqueza, más del 46 % de la población vive con menos de 2,15 dólares al día, mientras una de cada tres personas en el país pasa hambre y el desempleo juvenil alcanza el 42 %, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU. Asimismo, el país se enfrenta a una elevada deuda.
A estas dificultades, se suma la represión de la disidencia y el control del oficialismo sobre todo el aparato del Estado -desde la Comisión Nacional Electoral Independiente (CNEI) hasta los jueces pasando por los medios de comunicación-, lo que hace todavía más difícil una victoria de la oposición.
En este contexto, los principales partidos opositores con representación parlamentaria -como la Unión Panafricana para la Democracia Social (UPADS)- han decidido boicotear la votación.
La jornada electoral del domingo contará con la presencia de varias misiones de observación electoral, como las de la Unión Africana (UA), que encabeza el expresidente ghanés Nana Akufo-Addo; la Comunidad Económica de los Estados de África Central (CEEAC) o la Organización Internacional de la Francofonía (OIF).
Según la ley congoleña, si ningún candidato logra el 50 % del sufragio, se celebraría una segunda vuelta entre los dos más votados.
