Perú busca fortalecer su seguridad energética tras incidente en ducto de gas de Camisea

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Lima, 14 mar (EFE).- El Gobierno de Perú busca impulsar alternativas técnicas que permitan fortalecer la seguridad energética del país, tras la crisis generada por una fuga y deflagración en el ducto del yacimiento de gas natural de Camisea, informó la primera ministra, Denisse Miralles.

Después de que el Gobierno anunciara que el transporte de gas se reinició este viernes, con lo que cual el suministro se iba a restablecer de manera progresiva, Miralles dijo que ahora corresponde "evaluar, con criterio técnico" las alternativas para fortalecer la seguridad energética, reducir las vulnerabilidades y contar con un sistema "cada vez más resiliente y confiable".

"Dentro de nuestra estrategia de gestión, de aquí a julio, vamos a dejar implementadas una serie de soluciones que permitan atender esa respuesta, que nos eviten impactos ante emergencias como esta", sostuvo.

El Gobierno reafirmó, en ese sentido, su compromiso de impulsar un proyecto de inversión y construir una planta de regasificación que permita contar con reservas adicionales para atender los requerimientos del país en situaciones de emergencia.

Al respecto, se informó que el Ministerio de Energía y Minas (Minem) espera convocar antes del término del actual Gobierno de transición, a fines de julio, un concurso para construir esa planta.

A su turno, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) confirmó que se ha dado por concluida la medida excepcional de teletrabajo dictada para racionalizar los recursos energéticos y a partir del lunes las empresas e instituciones públicas y privadas deberán volver a trabajar de manera presencial.

El Gobierno también reiteró el pedido a los ciudadanos para que reporten posibles irregularidades o indicios de prácticas anticompetitivas que mantengan elevados los precios de los combustibles en el país.

El presidente de transición de Perú, José María Balcázar, anunció el viernes el restablecimiento del servicio de gas natural, tras haberse reparado la fuga y deflagración en el gasoducto de Camisea, en la Amazonía de la región sureña del Cusco, que durante dos semanas generó una crisis energética en Lima y la provincia vecina del Callao.

El mandatario reconoció que la fuga en el gasoducto fue "muy grave", pero resaltó que un equipo técnico trabajó "incansablemente" en coordinación con el sector privado para solucionarlo.

La fuga se produjo por razones aún no precisadas por la empresa Transportadora de Gas del Perú (TGP), operadora del gasoducto que lleva el combustible hasta la costa y la capital Lima.

La contingencia se produjo durante unos trabajos de mantenimiento en la tubería y fue acompañada de una deflagración de grandes proporciones, con una llamarada que se mantuvo activa durante varios días hasta que se agotó el gas en esa sección del ducto.