En la nota, Araqchi afirmó que "antes de quejarse" de los ataques iraníes, los países del golfo Pérsico deberían plantearse la presencia de "bases a disposición de Estados Unidos" y "por qué permiten que se utilicen en nuestra contra".
Asimismo, el ministro acusó a Estados Unidos e Israel de efectuar ataques de "falsa bandera" con "un dron similar a nuestro Shahed, llamado Lucas" que, aseguró, están empleando "para atacar numerosos puntos de los países árabes", a los que el ministro de Exteriores sigue considerando aliados de la República Islámica.
"No atacamos ningún objetivo civil", sostuvo, "es posible que se hayan producido daños colaterales en zonas residenciales, algo normal en cualquier guerra, y tomamos todas las precauciones necesarias para evitarlo", afirmó.
En ese contexto, se mostró abierto a reunirse con los países del golfo y "formar un comité para investigar qué objetivos fueron atacados y si eran estadounidenses o no".
Araqchi insistió también en que Irán cuenta con "información fidedigna" que demuestra que su territorio está siendo atacado por países vecinos a través de misiles de corto alcance.
El ministro incidió durante la entrevista en el "principio de ojo por ojo" por parte del Ejército iraní, advirtiendo que "si atacan nuestras fábricas, atracaremos fábricas estadounidenses, en propiedad o con participación de Estados Unidos" y así con instalaciones energéticas, bancos o empresas.
"No somos la causa de esto; más bien, es la calamidad que Estados Unidos ha creado para la región", justificó, y se mostró decepcionado por la inacción de los Estados árabes ante la agresión inicial a su país de Estados Unidos e Israel.
Para el ministro iraní, "ha quedado claro que Estados Unidos no solo es incapaz de brindar seguridad a estos países, sino que es en sí mismo un factor desestabilizador; su presencia y sus ataques los han puesto en peligro".
Según Araqchi, "no hay predicciones concretas" del fin de la guerra, que "terminará cuando tengamos la certeza de que no se repetirá y de que se pagarán las reparaciones".
El político iraní explicó que un alto el fuego no bastará si no permite a su país rearmarse y recuperar sus defensas aéreas.
Además, hizo hincapié en que "la guerra misma" ha sido "un error" estadounidense, seguido de otros tantos errores, como "el ataque a la escuela de niñas que ellos mismos admitieron" o "el ataque a la isla de Jarg", corazón de la industria petrolera iraní.
El ministro iraní remarcó además que "el estrecho de Ormuz está cerrado únicamente a los buques y petroleros estadounidenses y sus aliados, porque nos están combatiendo, pero está abierto a los demás".
Admitió que "hay buques y petroleros que optan por no transitar por motivos de seguridad ", pero también dijo que hay otras embarcaciones "que sí transitan, y existen estadísticas sobre el número de buques y petroleros que lo atraviesan diariamente".
A este respecto, Aragchi confirmó que "numerosos países" se han puesto en contacto con Irán solicitando permiso para transitar sus aguas con garantías de seguridad, algo que, según el encargado de Exteriores, recae sobre el Ejército iraní "en función de las condiciones geográficas y de ubicación".
