'Hasta encontrarte', las voces de las madres salvadoreñas en medio del estado de excepción

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Redacción internacional, 15 mar (EFE) .- En pleno estado de excepción en el Salvador, las madres de los desaparecidos y asesinados por las maras mantienen una búsqueda incansable de sus restos en fosas comunes y cementerios clandestinos, una dura realidad que plasma el documental 'Hasta encontrarte', protagonizado, entre otros, por el presidente del país, Nayib Bukele.

Oriol Uría y Pablo Bonis son dos de los productores de este documental de factura española, dirigido por Daniel Posada, que se adentra también en las cárceles de máxima seguridad creadas por Bukele para hablar con pandilleros, y ofrece también las versiones de fiscales, policías, militares y forenses.

"Fue un proyecto arriesgado, porque se nos podía tachar de parciales", explicó a EFE Uría en el marco del reciente Festival de Cine de Málaga donde presentaron 'Hasta encontrarte' fuera de concurso.

Porque fue una propuesta de varios empresarios salvadoreños que los buscaron después de haber visto un par de proyectos de ellos, 'El chapo' y 'Tijuana', serie de Netflix "que trata un problema parecido, pero a otra escala, como es el asesinato de periodistas en México.

La segunda razón es que querían una productora que no fuera latinoamericana, es decir, que tuviera un enfoque europeo y estadounidense.

" Lo que querían era contarle al mundo algo que, para ellos como salvadoreños, era muy importante, explicar el porqué de esas imágenes que se estaban viendo internacionalmente", indicó Uría en referencia a los encarcelamientos masivos de mareros

Y la pregunta fue: "¿nos metemos o no nos metemos?, porque esto podría acabar siendo una película de propagada política o a favor de un régimen. Pero lo cierto es que nos dieron absoluta libertad creativa".

"Y hemos podido contar la historia desde distintos puntos de vista, con gente a favor y gente en contra. La intención era que el espectador entendiera que detrás de esos números hay algo más", señaló.

Cuando comenzaron la investigación, el eje de la película era otro: "nos preguntábamos cómo era posible que un presidente que había sido elegido con el 95 % del apoyo de la población fuese considerado un dictador por gran parte del mundo".

Pero cuando llegaron a El Salvador algo cambió completamente el enfoque, y esa fue Mari, la mujer que acabaría siendo la protagonista, una de las madres que buscaban a sus hijos desaparecidos.

"Era una mujer que solo había encontrado de su hijo un trocito de su rodilla y un fragmento de uña. Con eso pudieron determinar que estaba muerto, y cerrar la búsqueda", explicó Bonis. Ese fue el momento en el que dijimos: "la película va por aquí y el resto del tema quedó como tramas secundarias".

Una de las condiciones del gobierno fue no entrevistar a mareros en libertad, porque no se podía vulnerar la ley, "aunque nos habían ofrecido contactos con miembros de las pandillas que querían hablar desde sus escondites. Decidimos no hacerlo. En cambio, sí entrevistamos a encarcelados".

El propio Bukele, que conocía el proyecto porque se necesitaron permisos del gobierno para la elaboración del documental, accedió a participar, "y nos pareció interesante para que explicara en primera persona el régimen de excepción", que ahora marzo hará cuatro años que entró en vigor.

"En la película hay una reflexión constante: desde fuera, lo ocurrido en El Salvador se ve de una manera; desde dentro se ha vivido de otra. Es un país muy pequeño donde cada mañana aparecían cifras enormes de asesinatos, las pandillas mataban y torturaban con una crueldad extrema. La pregunta aquí es muy simple: ¿tú que habrías hecho?, planteó Uría.

Porque "es fácil posicionarse desde un país como España, donde uno se levanta por la mañana, lleva a los hijos al colegio, toma un café y va a trabajar sin miedo.  En El Salvador esa libertad no existía", añadió Bonis.

"Según quienes defienden el proceso, el régimen de excepción ha devuelto esa seguridad a la mayoría de la población. Pero el precio ha sido encarcelar a muchísima gente. Y ahí aparece la reflexión moral que plantea la película", argumentó.

El documental muestra al mismo tiempo el origen de las maras: "Muchos de estos jóvenes crecieron entre migraciones, deportaciones y familias desestructuradas. Encontraron en las pandillas algo parecido a una familia".

"No es una historia en blanco y negro. Está llena de grises. Por eso la película intenta mostrar todos esos matices", remarcó Uría.

En Málaga el documental empezó el circuito de festivales y el estreno oficial será en Madrid el 22 de abril. También habrá otro muy especial en El Salvador.