"Se han movilizado más de 75.000 miembros de las fuerzas entre Policía Nacional, y Fuerzas Armadas en las cuatro provincias donde vamos a trabajar", dijo en una rueda de prensa en referencia a Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas.
Reiteró el pedido a la ciudadanía para que permanezca en sus hogares durante el toque de queda. "No queremos toparnos con personas que estén desafiando el toque de queda. Hemos coordinado con Fiscalía, con la función judicial, para que aquellas personas" que no acaten la medida "reciban la sanción que es de 1 a 3 años (de prisión)", dijo.
Aseguró que tienen dos centros de mando, que al momento están en Guayaquil (capital del Guayas), donde hoy estará también el presidente, Daniel Noboa, pero que luego irán trasladando a las otras provincias en las que rige el toque de queda.
Reimberg aclaró que desde esos centros de mando también monitorearán puntos sensibles de otras provincias.
El funcionario comentó que han dispuesto a las fuerzas del orden el "uso necesario, progresivo, de la fuerza contra los grupos criminales y sus economías", y subrayó que cuentan con el apoyo internacional para las operaciones.
En el toque de queda, que comenzará a las 23:00 hora local (04:00 GMT) y terminará a las 05:00 hora local (10:00 GMT), solo podrán circular la fuerzas del orden y personal sanitario. No habrá salvoconducto para la cobertura periodística, por lo que prevén proporcionar información sobre resultados todos los días.
Pidió a los ecuatorianos que tengan "tranquilidad" y "calma" ante "cualquier cosa" que puedan escuchar. "Vamos a ir directamente contra los grupos delictivos", dijo.
"Sé que hay una parte de los ecuatorianos que están preocupados de que ciertos grupos o delincuentes o criminales puedan haberse cambiado de provincia. Todo lo tenemos mapeado, toda la información la estamos manejando, así que vamos a golpear a todos estos grupos en estos quince días", subrayó.
Comentó que en una segunda fase podrían disponer el toque de queda en otras provincias.
Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de "conflicto armado interno" que declaró Noboa para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que pasó a llamar "terroristas".
Pese a esa declaratoria, 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar en torno a los 9.300, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior.
