La medida aplicará a las provincias del Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, esta última fronteriza con Perú, afectadas por los altos índices de violencia.
Este fin de semana, el ministro del Interior, John Reimberg, recordó que "el primer día de toque de queda inicia el domingo 15 de marzo a las 23h00 culminando el lunes 16 a las 05h00, y así en los días sucesivos; siendo el último día el martes 31 de marzo a las 05h00".
En los mencionados horarios está prohibida la movilización, con excepción de sectores definidos, como personal de salud y de seguridad, entre otros.
Quienes no acaten la disposición podrían enfrentar sanciones que pueden contemplar hasta tres años de prisión, por el delito de incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente.
La medida del toque de queda la anunció el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, el 2 de marzo y el pasado viernes suscribió el decreto correspondiente.
"Ecuador exige seguridad, nuestro pueblo necesita vivir en paz. Por eso este mes lucharemos con nuestros aliados de la región en operaciones militares y policiales muy importantes", dijo al anunciar la medida.
Aseguró que el toque de queda se establecerá en el marco de la "siguiente fase de combate" y de la "guerra contra el crimen organizado", que ya ha comenzado con el apoyo, entre otros, de Estados Unidos.
"Seguiremos luchando contra el crimen organizado, contra la minería ilegal. Seguiremos luchando contra la gente que aterroriza nuestros barrios y a nuestras familias", dijo el 2 de marzo.
El último día de febrero, Noboa renovó el estado de excepción que decretó el 31 de diciembre "por grave conmoción interna" en nueve de las 24 provincias del país, así como en tres municipios afectados por la violencia.
En el decreto detalló que la medida, por 30 días adicionales, involucraba a las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos.
Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de "conflicto armado interno" que declaró el presidente para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que pasó a llamar "terroristas".
Pese a esa declaratoria, 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar 9.235, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior.
