Un 87 % de los kazajos votó 'sí' en un histórico referéndum constitucional, según sondeos

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Astaná, 15 mar (EFE).- Entre un 86,7 % y un 88,6 % de los kazajos votó a favor de la reforma constitucional en un histórico referéndum celebrado este domingo en la mayor república centroasiática, según los sondeos a pie de urna.

Según el instituto IKSI, un 87,4 % de los votantes apoyó los cambios en la carta magna, mientras el Instituto de Integración Europea situó esa cifra en un 86,7 % de los kazajos, informó la televisión pública de este país bañado por el mar Caspio.

El Instituto de Política Social del partido AMANAT precisó a su vez que sus encuestas arrojaron un resultado de un 88,6 % de apoyo a la modificación de la ley fundamental.

Los sondeos previos apuntaban a que más de un 70 % de los kazajos apoyaría esta reforma, aunque se desconoce si esto incluía a los más jóvenes, muy críticos con el aparato burocrático y a los que sobre el papel está dirigido el plebiscito, según admitió el propio presidente, Kasim-Yomart Tokáyev.

La Comisión Electoral Central (CEC) publicará los primeros resultados oficiales en la mañana del lunes. En la consulta participaron 9,1 millones de votantes frente a los 12,4 millones de kazajos incluidos en el censo, es decir un 73,24 %, precisó la CEC.

Como es tradición, sólo un 33,43 % de electores ejercieron su derecho al sufragio en la segunda ciudad y antigua capital del país, Almaty, siempre muy crítica con el gobierno central. Mientras, en la capital del país, la fría Astaná, acudieron a las urnas un 60,36 % de los electores.

"La Constitución adoptada en 1995 jugó su papel. Nuestro país vivió bajo ese documento durante 35 años, pero el tiempo no se detiene", dijo Tokáyev tras depositar su voto en el Palacio de los Estudiantes de Astaná.

Destacó que la nueva carta magna, además de garantizar las libertades fundamentales, "reafirma la integridad territorial, soberanía e independencia" del país, según informó la oficina de prensa de la Presidencia.

Aunque ésta es la séptima consulta de ese tipo desde la independencia en 1991, en esta ocasión se proponía modificar más del 80 % de las cláusulas contempladas por la carta magna.

Tokáyev defiende que la nueva Constitución otorgará más facultades al Legislativo, un paso que debería democratizar un modelo político hasta ahora "superpresidencialista".

De hecho, la mayor novedad es la creación de un Parlamento unicameral (Kurultái) -hasta ahora había dos cámaras- con 145 miembros, que serán elegidos cada cinco años de manera proporcional por listas de partidos, y que excluirá la cuota presidencial.

Con todo, algunos analistas y observadores extranjeros, además de la oposición, advierten que, en realidad, la nueva Constitución reforzará el poder del presidente y no contribuirá a la separación de poderes.