La UE explora cómo mantener abierto estrecho de Ormuz, pero es reacia a enviar barcos

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(Añade declaraciones del ministro italiano Antonio Tajani)

Bruselas, 16 mar (EFE).- Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) abordan este lunes cómo mantener abierto el estrecho de Ormuz, cerrado por Irán como respuesta a los ataques estadounidenses, pero se mostraron reacios a ampliar la misión naval comunitaria en la región o a enviar más barcos.

Muchos de los responsables de Exteriores subrayaron a su llegada a un Consejo la importancia de evitar una escalada de precios de la energía y enfatizaron que para ello es importante "terminar la guerra".

Uno de los asuntos que abordan este lunes los ministros es la posibilidad de modificar el mandato de 'Aspides', actualmente una operación "no ejecutiva" diseñada para proteger a barcos mercantes en el mar Rojo y el golfo Pérsico.

La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, dijo en cualquier caso que hay Estados miembros que están dispuestos a contribuir a facilitar la navegabilidad del estrecho, ya sea a través de la propia operación 'Aspides' o de una coalición de voluntarios una vez terminen los combates, pero descartó que se trate de una tarea para la OTAN, al quedar "fuera de su ámbito de actuación".

La víspera, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió de que la Alianza Atlántica se enfrenta a "un futuro muy malo" si los países aliados no prestan su ayuda para permitir el paso de buques por ese enclave estratégico para la economía mundial.

Sobre la cuestión, la titular rumana de Exteriores, Oana-Silvia Toiu, subrauyó que "la OTAN es, ante todo, una alianza defensiva, y ese es el aspecto más importante en el que debemos centrarnos: el apoyo".

El ministro polaco, Radoslaw Sikorski, indicó que algunos países ya han rechazado el llamado de Trump a esa cooperación militar, y recordó que "existe un procedimiento de la OTAN para debatir esta cuestión" pero que "aún no se ha puesto en marcha".

En paralelo, Kallas dijo que está en contacto con el secretario general de la ONU, António Guterres, sobre si sería posible poner en marcha una iniciativa similar a la del mar Negro sobre cómo sacar el grano de Ucrania, ya que "el cierre de Ormuz supone un grave peligro para el suministro de petróleo y energía a Asia” y de fertilizantes.

Uno de los ministros más contundentes en contra de ampliar 'Aspides' fue el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que destacó que "la solución puramente militar nunca trae democracia, ni estabilidad ni prosperidad económica".

Por su parte el titular italiano, António Tajani, pidió reforzar 'Aspides' en el mar Rojo para proteger el tráfico comercial hacia el canal de Suez, aunque descartó ampliar su radio de acción al estrecho de Ormuz, donde apostó exclusivamente por la vía diplomática.

"Estamos dispuestos a reforzar la misión Aspides y la misión Atalanta. Sin embargo, no me parece que sean misiones que puedan ampliarse al estrecho de Ormuz, ya que son misiones que tienen un carácter defensivo", afirmó.

Sobre la situación en Ormuz, Tajani insistió en que es necesario "un esfuerzo diplomático adicional para garantizar la libertad de navegación", algo que -dijo- "interesa no solo a los países occidentales, sino a todo el mundo, incluida China".

El ministro alemán, Johann Wadephul, señaló que la UE está viendo ya los efectos y repercusiones en el mercado alemán y europeo y que en la actualidad se trabaja aún en una solución "que solo puede llegar con una situación sostenible en la región, a través de negociaciones, que incluya a los países vecinos y en última instancia a Irán".

"Llegaremos a ese estado tan pronto como Estados Unidos e Israel hayan definido que han alcanzado los objetivos militares. Pero no estamos ahí ahora (...) esperamos de EE. UU. y de Israel que nos informen y nos incluyan en lo que están haciendo allí", indicó.

El ministro ya indicó el domingo que su país no participará en una misión para asegurar Ormuz.

La ministra austríaca, Beate Meinl-Reisinger, dijo que la liberación de barriles de crudo decidida la semana pasada por la Agencia Internacional de la Energía "casi no ha tenido efecto" sobre la crisis y que habría que "ser capaces de tener una producción y un pasaje libre, pero se tardará un tiempo".