Ramaphosa "mantiene su compromiso de buscar justicia para las víctimas de los crímenes de la época del apartheid, cuyo clamor por justicia no puede ignorarse", indicó un comunicado de la Presidencia que recogen este lunes medios locales.
El mandatario creó el pasado mayo el citado órgano para analizar si se intentó influir en la Policía o la Fiscalía para que no investigaran los casos remitidos desde 2003 por la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (TRC, en inglés), creada bajo la Presidencia de Nelson Mandela (1994-1999) para esclarecer las crímenes del apartheid.
Esta medida fue el resultado de conversaciones para alcanzar un acuerdo después de una demanda presentada contra la Presidencia y otros organismos por las familias de las víctimas.
La nueva comisión está presidida por la jueza retirada del Tribunal Constitucional Sisi Khampepe, cuya imparcialidad ha sido cuestionada por los expresidentes Thabo Mbeki y Jacob Zuma -que deberían declarar ante el órgano-, por haber ejercido como comisionada en la TRC y como subdirectora nacional de la Fiscalía.
Después de que la propia Khampepe desestimara su petición de recusación, los dos exdirigentes presentaron un recurso ante el Tribunal Superior de Gauteng (Johannesburgo), un proceso que sigue en curso y que incluye también la petición de que todas las decisiones tomadas y las pruebas recogidas por la magistrada se declaren nulas.
La Presidencia sudafricana destacó que ese recurso "aún debe resolverse" y aseguró que Ramaphosa "actuará con celeridad tras la decisión judicial para garantizar que la comisión de investigación se ponga manos a la obra".
"La principal preocupación del presidente Ramaphosa es la integridad de un proceso que ya se ha retrasado demasiado. Por lo tanto, el presidente cree que el tribunal es el más indicado para tomar una decisión al respecto. Esto no supone un deseo de desmantelar la comisión y su labor", aseveró el comunicado.
Este mensaje se publicó después de que las familias afectadas afirmaran este domingo en rueda de prensa que "en sus argumentos (presentados ante la corte), el presidente Ramaphosa impulsa activamente la desaparición de la misma comisión que él creó" al "no oponerse a las medidas solicitadas" por sus predecesores.
Aunque la población negra y mestiza de Sudáfrica ya estaba bajo el dominio colonial de la minoría blanca desde antes, las leyes del apartheid comenzaron a regir en 1948, hasta convertir a Sudáfrica en uno de los regímenes más crueles y racistas del mundo.
El desmantelamiento de la segregación racial no comenzó hasta los años noventa y las primeras elecciones democráticas y multirraciales no llegaron hasta 1994, con la victoria histórica de Mandela, primer presidente negro del país.
