"El viento sopla sin necesidad de costosas escoltas navales financiadas por los contribuyentes", ha continuado Stiell en un mensaje dirigido a los participantes en la Cumbre del Crecimiento Verde, que reunirá este lunes en Bruselas a los ministros europeos de Medioambiente, a las instituciones comunitarias y a empresarios e inversores.
El lema del encuentro es 'Construir sobre las fortalezas de Europa: un plan negocio y de inversión para una UE descarbonizada y competitiva'.
Stiell ha asegurado que la actual crisis ha supuesto "otra dura lección" y que son las energías renovables las que pueden "cambiar las reglas del juego" y permitir a los países "protegerse de la turbulencia global y evitar la política del poder del más fuerte".
La dependencia de los combustibles fósiles, ha dicho, "significa que las economías, los presupuestos familiares y los resultados empresariales están a merced de las crisis geopolíticas y de la volatilidad de los precios en un mundo caótico, un mundo de turbulencias comerciales, política de mano dura y guerras".
Stiell ha advertido de que "los precios de la electricidad están disparándose y es probable que vuelva la inflación".
Al representante de Naciones Unidas le parece "increíble" que haya quien abogue por "redoblar la causa del problema" y ralentizar la transición hacia las energías renovables, "a pesar de que estas son claramente más baratas, seguras y rápidas de comercializar".
"La historia nos dice que esta crisis de los combustibles fósiles se repetirá una y otra vez en este nuevo desorden mundial, en el que algunas grandes potencias hacen lo que les place, sin verse limitadas por la lógica económica o las alianzas actuales", ha continuado.
Por ello, ha dirigido a los ministros reunidos en Bruselas un mensaje claro: "La dependencia pasiva de las importaciones de combustibles fósiles dejará a Europa tambaleándose permanentemente de una crisis a otra, y serán los hogares y las industrias los que paguen el precio".
Stiell ha indicado que, cuando tanto se habla de populismo, "la realidad es que la acción climática ofrece lo que la mayoría de los votantes exige", puesto que "reduce las facturas y crea muchos más puestos de trabajo". Cumplir el objetivo de reducción de emisiones de la UE para 2040 impulsaría su economía en un 2 %, ha destacado.
Ha pedido a las empresas europeas, "fundamentales para respaldar estos esfuerzos", que lideren y pidan a los gobiernos "que hagan más".
También ha hablado de la cooperación climática como "un antídoto contra el caos actual y futuro".
"Las COP están en el centro de esos esfuerzos. Y están dando resultados, aunque no con la rapidez suficiente", ha admitido.
Stiell ha afirmado que los países europeos ya entendieron en el siglo pasado que "un suministro energético seguro y asequible, logrado mediante la cooperación, era la base de la paz y la prosperidad" y que actualmente es una verdad "más importante que nunca".
