El Parlamento escocés rechaza la ley para permitir muerte asistida a enfermos terminales

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Glasgow (R. Unido), 17 mar (EFE).- El Parlamento de Escocia rechazó este martes una ley que habría permitido a adultos con enfermedades terminales solicitar ayuda médica para poner fin a su vida, en una decisión considerada histórica y que ha dividido a los partidos políticos.

La iniciativa fue rechazada por 69 votos en contra frente a 57 a favor, con una abstención.

El proyecto de ley, impulsado por el diputado liberal demócrata Liam McArthur, tenía varias restricciones: solo permitiría acceder a la muerte asistida a mayores de 18 años, con plena capacidad mental y con un pronóstico de vida de seis meses o menos.

Además, establecía que los solicitantes debían haber residido en Escocia durante al menos un año y estar registrados en el sistema sanitario, lo que también habría permitido acogerse a ella a ciudadanos extranjeros que vivan en Escocia.

La iniciativa ha generado un intenso debate político, social y ético en la región, con posiciones enfrentadas dentro de todos los partidos, ya que los diputados votan en conciencia y sin disciplina de voto.

Entre los argumentos a favor, sus defensores sostienen que la ley iba a dar a los pacientes “más elección, dignidad y compasión” al final de la vida, mientras que los detractores advierten del riesgo de coerción sobre personas vulnerables y de la falta de garantías suficientes.

El propio McArthur instó a los diputados a tener “en mente las voces de los escoceses que están muriendo” al emitir su voto, en un debate marcado por intervenciones personales y emotivas.

El proyecto de ley fue modificado en las últimas semanas para incluir más salvaguardas, como la exigencia de un pronóstico de seis meses de vida, en línea con otros países donde esta práctica es legal, como Canadá, Australia o Nueva Zelanda.

En paralelo, el debate sobre la muerte asistida también está abierto en el resto del Reino Unido, donde un proyecto similar para Inglaterra y Gales, aprobado inicialmente en el Parlamento británico, se encuentra actualmente bloqueado en la Cámara de los Lores.

Tras la votación, la organización benéfica de cuidados paliativos de Reino Unido, Hospice UK, pidió una revisión independiente de los cuidados paliativos, al considerar que el debate ha evidenciado carencias en la atención a los enfermos terminales.

El Gobierno escocés, que mantuvo una posición neutral durante la tramitación, señaló en un comunicado tras la votación que sigue comprometido con garantizar “un acceso coordinado, compasivo y de alta calidad a los cuidados paliativos y al final de la vida”.

El Parlamento escocés ya rechazó iniciativas similares en 2010 y 2015, por lo que esta votación representa el intento más avanzado hasta la fecha para legalizar la muerte asistida en la región.