El ministro de Asuntos Exteriores de la República Dominicana, Roberto Álvarez, anunció hoy en un comunicado que los policías kenianos se retirarán gradualmente y la denominada Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF), respaldada por la ONU, debería estar plenamente desplegada en Haití para octubre de este año, según recoge el medio local 'The Eastleigh Voice'.
El nuevo contingente permitirá sustituir progresivamente a los policías kenianos que participaron en la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), dar tiempo a la llegada de nuevos efectivos y adaptación al terreno, precisó la Cancillería.
Se espera que los primeros despliegues comiencen a principios de abril y que la fuerza internacional alcance unos 5.500 efectivos en octubre, tras una reunión celebrada este lunes en Dajabón, República Dominicana, con representantes diplomáticos de Estados Unidos.
La GSF fue concebida como una ampliación de la anterior misión multinacional de apoyo a la seguridad liderada por Kenia, creada para ayudar a la Policía haitiana a hacer frente a las bandas armadas que controlan amplias zonas del país.
Sin embargo, desde su aprobación en septiembre del año pasado apenas se han producido nuevos despliegues y actualmente la misión está integrada principalmente por policías kenianos, junto con pequeños contingentes de algunos países de Centroamérica y el Caribe.
La misión previa se vio limitada por la falta de tropas, financiación y equipamiento, ya que tanto esa operación como la nueva fuerza dependen de contribuciones voluntarias de los Estados miembro.
Aunque la previsión inicial era de 2.500 efectivos, finalmente se desplegaron 970, en su mayoría kenianos.
Tras quince meses sobre el terreno, la misión no consiguió recuperar ningún territorio controlado por las bandas haitianas, pese a las numerosas operaciones contra sus líderes, cuyas acciones han provocado el desplazamiento interno de más de 1,3 millones de personas.
Chad comunicó a la ONU en octubre de 2023 su disposición a aportar tropas y policías a la misión, mientras que Benín y Bangladés también ofrecieron contingentes, aunque hasta ahora ninguno ha sido desplegado.
La crisis de seguridad en Haití ha dejado miles de muertos y más de un millón de desplazados en los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las pandillas armadas, que en gran parte utilizan armas introducidas ilegalmente desde Estados Unidos.
