Ormuz es una ruta vital para el tránsito de los petroleros, que transportan una quinta parte del comercio mundial del crudo, por lo que el bloqueo que impuso Irán, en represalia por los ataques de EE.UU. contra su territorio, ha incrementado los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril.
El director general de la OMI señaló que parte del problema radica en la geografía del estrecho, ya que, si bien tiene 33 kilómetros de ancho en su punto más estrecho, el ancho combinado de los canales de navegación de aguas profundas para el tráfico en cada dirección es de tan solo unos 4 kilómetros.
Domínguez afirmó que el organismo de la ONU, que establece las normas para el transporte marítimo internacional, también está seriamente preocupado por los barcos atrapados en el Golfo que se quedan sin alimentos y suministros para sus tripulaciones.
La OMI ha solicitado a las compañías navieras que recopilen información sobre los suministros a bordo para dar prioridad a los barcos más necesitados.
"La situación es preocupante, sobre todo porque los barcos no pueden operar libremente en el estrecho de Ormuz ni en la región del Golfo. El acceso a los puertos también está limitado, ya que las instalaciones portuarias están siendo atacadas", agregó el director.
Desde el comienzo del conflicto el pasado 28 de febrero, Irán ha atacado al menos 18 buques en la región del golfo Pérsico.
A pesar de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, prometió que su país proporcionaría escoltas navales a los buques mercantes para restablecer el flujo de petróleo, esa protección no se ha materializado.
El lunes, Trump amenazó con un futuro muy sombrío para la OTAN si los aliados europeos no se suman al esfuerzo estadounidense en Ormuz para permitir el tránsito de los petroleros.
