Partido de Machado dice presionar para cerrar cuerpos de inteligencia temidos en Venezuela

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Caracas, 17 mar (EFE).- Vente Venezuela (VV), el partido de la líder opositora y nobel de la paz María Corina Machado, aseguró este martes que hace presión ante organismos internacionales para que los temidos Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) "sean eliminados por completo".

Ambos cuerpos han sido señalados por organizaciones no gubernamentales y la Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela como responsables de violaciones de derechos humanos.

El coordinador nacional del Comité de Derechos Humanos de VV, Orlando Moreno, aseguró que la "estructura represiva del régimen sigue ahí" y que también presionan para que los funcionarios responsables de esas violaciones sean investigados.

"Los crímenes de lesa humanidad están por arriba de cualquier acuerdo político y por arriba de esa chucuta (incompleta) Ley de Amnistía, que deja por fuera a muchos presos políticos y que revictimiza", dijo el opositor, citado en una nota de prensa.

El pasado 30 de enero, en el marco de una propuesta de amnistía, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, pidió convertir el Helicoide, la sede del Sebin en Caracas, señalada como un centro de "torturas" por ONG y opositores, en un centro social y deportivo.

La información se dio semanas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, hablara del cierre de una "cámara de torturas" en Caracas durante una conferencia de prensa en la que abordó los acercamientos con Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de tropas estadounidenses en enero.

El 19 de febrero, el Parlamento venezolano, controlado por el chavismo, aprobó la Ley de Amnistía propuesta por Rodríguez para los procesos de presos políticos desde 1999, pero que se aplica de forma específica a los vinculados con 13 "hechos" ocurridos en 13 años, lo que excluye el resto del período establecido, así como casos relacionados con operaciones militares.

El lunes, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, indicó que su oficina no ha recibido de las autoridades venezolanas una lista oficial de los presos liberados tras el ataque de EE.UU. a principios de año y la captura de Nicolás Maduro, y tampoco ha tenido acceso sin restricciones a los centros de detención, como ha solicitado.

Indicó que ninguna de esas peticiones "ha tenido éxito hasta la fecha" y pidió mayor transparencia en lo referido a la puesta en liberad de los detenidos.

Aseguró que "muchos venezolanos siguen detenidos de forma arbitraria, entre ellos personas con discapacidad y problemas de salud graves, personas mayores y al menos un niño".

El canciller venezolano, Yván Gil, rechazó las declaraciones de Türk y lo acusó de tener un "sesgo inmoral" y actuar como una "caja de resonancia de falsedades".