"Si se puede lograr un acuerdo aceptable para Ucrania y para Europa, deberíamos ser capaces de restablecer relaciones económicas con Rusia. Creo que es de sentido común", dijo el nacionalista flamenco el lunes en los márgenes de un evento organizado por la Federación de Empresas de Bélgica (FEB), informa este martes el medio flamenco VRT News.
"La gente ha sacado mis palabras de contexto, como si ahora quisiera reconciliarme con Rusia, pero ese no es el caso en absoluto", aseguró De Wever.
De Wever dijo el pasado fin de semana en una entrevista con el diario económico 'L'Echo' que se deberían normalizar las relaciones con Rusia con vistas a tener acceso a energía más barata, en contraste con la postura comunitaria de ejercer la máxima presión posible a Moscú al mismo tiempo que se ofrece ayuda a Kiev frente a la invasión rusa.
"Como no somos capaces de suponer una amenaza para (Vladímir) Putin enviando armas a Ucrania, y no podemos asfixiar económicamente a Moscú sin el apoyo de Estados Unidos, sólo queda un método: alcanzar un acuerdo", aseguraba el mandatario belga en la entrevista con 'L'Echo'.
"Es necesario rearmarse y remilitarizar las fronteras. Al mismo tiempo, debemos normalizar las relaciones con Rusia, y recuperar el acceso a la energía barata", añadía el líder nacionalista flamenco.
De Wever también aseguraba que, aunque otros líderes europeos han mostrado su acuerdo con esa postura, "ninguno se atreve a decirlo en voz alta".
A su juicio, "hay que poner fin al conflicto por el interés de Europa, sin ser ingenuos con Putin".
Las palabras del mandatario belga causaron malestar entre algunos miembros del Gobierno federal.
El ministro belga de Asuntos Exteriores, Maxime Prévot (del partido democristiano francófono Les Engagés), matizó el mensaje afirmando que "hablar de normalización es un signo de debilidad" mientras Rusia mantenga sus exigencias y se niegue a que Europa participe en las negociaciones y abogó por mantener la presión sobre Moscú sin dejar de "mantener abierta la puerta al diálogo".
Por su parte, el líder de los socialistas flamencos, Conner Rousseau, cuyo partido también forma parte de la coalición gubernamental, dijo que "el primer ministro puede decir lo que quiera en su nombre, pero no (decir) en nombre del Gobierno que de pronto queramos ir a suplicar a Putin energía barata".
Rousseau añadió que "pedirle a Putin que ceda es un mal plan. Fortalecernos para proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos, ese sí es un buen plan".
Las palabras de De Wever el fin de semana llegaron después de que Estados Unidos anunciara la relajación temporal del veto a adquirir petróleo ruso, medida que preocupa a la UE puesto que cree que va a beneficiar a Moscú en su guerra contra Ucrania.
