"No creo que tarde mucho. Estamos arrasando la costa. Se trata de la costa y del agua. Y no tardará mucho", declaró Trump ante la prensa durante una reunión en la Casa Blanca con el primer ministro irlandés, Micheál Martin.
Trump pidió el fin de semana públicamente a sus aliados que se involucren para ayudar a Estados Unidos a escoltar a los buques comerciales en esta vía fluvial, por donde pasa el 20% del crudo mundial y que es clave para la economía global.
El republicano elogió ante la prensa la ayuda de los países de Oriente Medio, incluido Israel, a la vez que acusó a la OTAN de cometer un "error muy tonto" por su negativa a involucrarse en este conflicto.
El mandatario denunció que, a su juicio, los países europeos respaldan los planes de Estados Unidos para evitar que la República Islámica obtenga un arma nuclear, pero no quieren ayudar, e incluso sugirió que Washington debería "reconsiderar" su pertenencia a la OTAN.
Sobre la duración de la guerra, Trump volvió a ofrecer un calendario impreciso al asegurar que la ofensiva terminará pronto, aunque matizó que Estados Unidos todavía no está "listo" para retirarse.
"Aún no estamos listos para irnos. Pero nos iremos en un futuro próximo, nos iremos en un futuro muy próximo", afirmó.
