Según un comunicado citado este martes por el portal de noticias 'HVG.hu', la denuncia fue presentada por el banco ante la Fiscalía Central de Investigaciones de Hungría (KNYF).
La demanda se refiere al incidente del pasado 5 de marzo, cuando las autoridades magiares confiscaron 40 millones de dólares y 35 millones de euros en efectivo, además de nueve kilos de oro, que formaban parte de un transporte entre Austria y Ucrania.
Una segunda denuncia, presentada en nombre de los siete empleados del banco que fueron retenidos durante 28 horas antes de ser expulsados de Hungría, acusa al Gobierno ultranacionalista magiar de "privación ilegal de la libertad y abuso de autoridad".
Kiev sostiene que el transporte se realizó en el marco de un acuerdo entre el Oschadbank y el banco austríaco Raiffeisenbank, y que todo estaba debidamente declarado.
"Oschadbank lleva transportando fondos por esta ruta desde 2022, con el conocimiento de las autoridades húngaras", destacó el abogado húngaro del banco ucraniano.
La acción contra el transporte parece vinculada al conflicto entre Budapest y Kiev por la suspensión del suministro de petróleo ruso a través de territorio ucraniano.
Firmado por el primer ministro húngaro, el ultranacionalista Viktor Orbán, el decreto que ordena la incautación destaca que es necesario aclarar el posible uso del dinero en Hungría, "su finalidad y los efectos de dicho uso sobre la seguridad nacional".
"El transporte no se realizó conforme a la práctica internacional", afirmó el decreto de Orbán, el aliado más cercano de Rusia en la Unión Europea (UE).
Las tensiones diplomáticas entre Budapest y Kiev se profundizaron cuando Orbán anunció su veto contra un préstamo de la UE de 90.000 millones de euros para Ucrania hasta que el país vecino reanude el tránsito del crudo ruso por el oleoducto Druzhba, dañado a finales de enero en un ataque ruso.
